Según datos del Ministerio de Trabajo, este incremento representa cerca de 98 mil trabajadores más en apenas dos años, lo que constituye un paso importante en la formalización laboral.
Sin embargo, aún existen sectores con altos niveles de incumplimiento, donde la formalización sigue siendo un desafío. El viceministro de Trabajo, César Segovia, señaló en conversación con InfoNegocios que el empleo doméstico es el más crítico:
“El 94% del sector doméstico es informal, es decir, no está en la seguridad social y, en muchos casos, tampoco percibe el salario mínimo”, explicó. Esta situación responde tanto a la falta de conciencia sobre la importancia de los aportes como a la complacencia de algunos empleadores y trabajadores que acuerdan no pagar el IPS.
Otro segmento con serias dificultades es el de las micro y pequeñas empresas, donde la informalidad laboral se mantiene en niveles muy altos. “Los puntos críticos son el empleo doméstico y el sector de micro y pequeña empresa”, advirtió Segovia. También mencionó que sectores emergentes como la construcción y el comercio presentan avances, aunque de manera desigual.
En la construcción, el Ministerio trabaja junto con instituciones como Contrataciones Públicas y el MOPC para garantizar que las empresas adjudicadas cumplan con la seguridad social de sus trabajadores. En contraste, el sector agrícola se mantiene “más estacionado”, con pocas variaciones en la incorporación al sistema.
Uno de los retos más recientes es el trabajo en plataformas digitales, que aún no cuenta con una legislación específica en Paraguay. Actualmente, un proyecto de ley se encuentra en estudio en el Congreso, con la participación del Ministerio en su redacción.
Para fortalecer la fiscalización, el viceministro anunció la incorporación de más recursos humanos: “El Ministerio va a estar incorporando nuevos fiscalizadores con presupuesto ya asignado, lo que permitirá un control más efectivo en los sectores donde la informalidad es más alta”, aseguró.
Esta medida busca reforzar el trabajo en terreno y dar seguimiento a casos concretos, como ocurrió con el programa Hambre Cero, donde la intervención directa elevó la cantidad de trabajadores formalizados de 5.000 a más de 21.500 en pocos meses.
Segovia resaltó que la meta del Ministerio no es solo sancionar, sino también corregir las falencias:
“Priorizamos que se cumpla primero la normativa con el trabajador, que reciba su salario, que esté en la seguridad social, que tenga vacaciones. Si la empresa se niega, ahí sí aplicamos nuestro rol de policía laboral”.
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