Con más de 70 años de trayectoria en el mercado, BCA se especializa en el asesoramiento integral a empresas en áreas contables, impositivas y financieras, tanto para multinacionales como para pymes. Desde su rol, Rojas trabaja especialmente en servicios de consultoría y outsourcing empresarial, acompañando a compañías en la organización de sus procesos internos y en la toma de decisiones estratégicas.
“Las pymes deben empezar a pensar como una multinacional desde el día uno”, afirma Rojas. Según explica, muchas empresas comienzan con una buena idea o con el impulso del emprendedor, pero sin un estudio de mercado, una planificación financiera o una estrategia clara de crecimiento.
“Muchos emprendedores abren un negocio sin analizar cuántas empresas similares existen en la zona, qué tipo de productos se venden más o cuáles son los márgenes reales del negocio. Nosotros tratamos de acompañarlos desde el inicio para que ese sueño se convierta en un proyecto sostenible”, señaló.
Uno de los principales cambios que buscan impulsar desde la consultora es la manera en que los empresarios interpretan los números de su empresa. Para Rojas, existe todavía una visión muy extendida que puede generar errores en la gestión.
“Muchos empresarios creen que su ganancia es lo que tienen en el banco, y en realidad no es así. La ganancia real se mide analizando cuánto se vende, cuánto se gasta, cuál es el margen bruto y el margen neto de la empresa”, explicó.
Por eso, desde BCA promueven lo que llaman una contabilidad económica y financiera real, que permita entender el verdadero desempeño del negocio más allá de las obligaciones impositivas. Contar con información precisa es clave para tomar decisiones estratégicas y planificar el crecimiento.
En ese proceso, el primer año suele ser el más desafiante. Según Rojas, no solo implica ordenar los números de la empresa, sino también trabajar en un cambio de mentalidad del propio empresario.
“El primer año es de adaptación. El empresario viene con un chip de trabajo muy particular y hay que ayudarlo a entender que los datos y los procesos son fundamentales para que la empresa funcione”, comentó.
A lo largo de los años, el equipo de la consultora ha acompañado a diversas pymes en procesos de transformación que luego se tradujeron en crecimiento. Uno de los casos que recuerda Rojas es el de una empresa del rubro marketing que atravesó un momento complejo durante la pandemia.
“Ese fue el momento en que replanteamos muchos procesos internos. Después de la pandemia, la empresa pudo despegar porque ya tenía ordenados sus números y podía tomar decisiones con información clara”, relató.
Para la especialista, uno de los factores que más influye en la sostenibilidad de las pymes es la capacidad de adaptación. Muchas empresas crecen rápidamente, pero si no cuentan con estructuras de control y planificación adecuadas, ese crecimiento puede convertirse en un riesgo.
“Las empresas evolucionan. Empiezan pequeñas y, si logran posicionarse en el mercado, crecen muy rápido. Por eso es importante incorporar procesos y controles desde el inicio”, señaló.
En ese sentido, Rojas destacó la importancia de establecer lo que denomina “tres capas de control” dentro de una organización: quien ejecuta el proceso, quien lo supervisa y un tercero encargado de verificar que todo funcione correctamente, generalmente desde el área contable o de auditoría.
Además, advierte sobre un aspecto que suele generar dificultades tanto en pymes como en empresas más grandes: la incorrecta implementación de sistemas de gestión.
“Hoy los sistemas son fundamentales para cualquier empresa, pero muchas veces están mal parametrizados. Eso hace que la información no refleje correctamente lo que la empresa necesita analizar”, explica.
Contar con herramientas tecnológicas adecuadas, sostiene, no necesariamente implica grandes inversiones. Existen sistemas administrativos accesibles que permiten ordenar la información financiera y operativa desde etapas tempranas del negocio.
“Hoy hay sistemas que pueden costar alrededor de G. 500.000 al mes y que ayudan muchísimo a organizar la empresa. Incluso con Excel se pueden hacer muchas cosas, siempre que exista un proceso detrás”, señala.
A la hora de asesorar a emprendedores que recién comienzan, Rojas insiste en que el primer paso es combinar la visión del negocio con una planificación realista.
“No hay que dejar de soñar, pero esos sueños tienen que convertirse en algo tangible. Eso implica planificación, números claros y asesoramiento adecuado”, concluyó.
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