1. Papeles en blanco: una práctica que nunca debería aceptarse
Uno de los principales riesgos, según el especialista, es la firma de hojas o recibos en blanco al momento del ingreso a una empresa o durante la relación laboral.
Inglés señaló que algunos empleadores solicitan este tipo de firmas para completar posteriormente el contenido del documento y utilizarlo en caso de un conflicto laboral, una renuncia o una demanda.
El abogado calificó esta práctica como desleal y recordó que el trabajador únicamente debería firmar documentos cuyo contenido conozca plenamente. Incluso mencionó que en algunos países existen normas que obligan a que la firma quede parcialmente sobre el texto del documento para impedir que este sea completado después.
2. El contrato de trabajo: firmarlo sí, pero exigiendo una copia
El especialista aclaró que, al iniciar una relación laboral, el documento esencial que corresponde firmar es el contrato de trabajo. Sin embargo, advirtió que muchas veces las empresas hacen firmar las tres copias exigidas por la ley con el argumento de que luego serán rubricadas por un gerente o representante de la firma.
Según explicó, es frecuente que la copia destinada al trabajador nunca sea entregada.
"Muchos empleados pasan toda su vida laboral sin tener en su poder el contrato que firmaron", comentó.
Para Inglés, contar con esa copia es importante porque constituye una prueba de la relación laboral y de las condiciones pactadas entre ambas partes.
3. Amonestaciones con las que no estás de acuerdo
Otra situación habitual ocurre cuando un trabajador recibe una amonestación o una sanción disciplinaria por hechos que considera incorrectos o desproporcionados.
El abogado explicó que muchas personas terminan firmando estos documentos simplemente por temor a perder el empleo.
"El trabajador siempre enfrenta un dilema: aceptar una sanción que considera injusta o reclamar y arriesgar su fuente de ingresos", sostuvo.
Aunque la firma no impide necesariamente cuestionar posteriormente la sanción, el especialista reconoce que, en la práctica, muchos empleados prefieren no iniciar un reclamo para evitar represalias o un eventual despido.
4. Reducciones de salario sin cambios en la jornada
Inglés también se refirió a otra consulta frecuente: las disminuciones salariales.
Explicó que una empresa no puede reducir unilateralmente el salario mientras el trabajador continúe realizando las mismas tareas y cumpliendo la misma jornada laboral.
Si un empleado trabaja ocho horas diarias y posteriormente se le comunica que percibirá un salario menor sin modificarse sus condiciones de trabajo, esa reducción resulta contraria a la legislación laboral, afirmó.
Incluso si el trabajador acepta esa disminución por necesidad económica o para conservar el empleo, el abogado sostiene que esa aceptación no elimina la posibilidad de reclamar posteriormente la diferencia salarial.
Antes de firmar, consultar
Como recomendación general, Inglés aconseja que ningún trabajador firme documentos cuya naturaleza o consecuencias desconozca.
Además, sugiere buscar asesoramiento con un abogado especializado en derecho laboral —preferentemente dedicado a la defensa de trabajadores— antes de aceptar documentos que impliquen sanciones, renuncias, modificaciones de las condiciones laborales o cualquier otro acto que pueda afectar sus derechos.
"Lo más importante es no firmar nada antes de consultar con un abogado laboralista", concluyó el especialista.

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