Air Europa estrena avión y aumenta frecuencia de vuelos para el año próximo

Dos años han pasado desde que la compañía aérea comenzará a operar nuevamente en nuestro país, con la única ruta que conecta Asunción con Europa.

Air Europa supo llegar a nuestro país en el momento adecuado. Las cuatro frecuencias semanales que la compañía empezó a operar entre las capitales de España y Paraguay, el pasado 17 de diciembre de 2015, hoy ya no son suficientes, por lo que la compañía ha decidido aumentar la frecuencia a 6 vuelos.

La creciente demanda de pasajeros, tanto de este lado del Atlántico, como del otro, ha hecho que la empresa se anime a sumar otros dos días de vuelo a la ruta, desde junio de 2018. “Prácticamente estaríamos operando a un vuelo diario. Y creo que la oferta es ya impresionante, y por ello estamos orgullosos de ser la única compañía que conecta Europa con Paraguay”, expresó Imanol Pérez, director de alianzas de la empresa.

Con esto, Air Europa apunta a transportar el doble de pasajeros (130.000 concretamente) de los que ha transportado por año hasta la fecha, entre Madrid y Asunción.

Cabe señalar además, que desde diciembre de 2016, las cuatro frecuencias actuales conectan Madrid- Asunción con la localidad argentina de Córdoba, los lunes, martes, jueves y sábados.

Nueva aeronave

Otra buena noticia es que, también desde junio de 2018, la ruta será operada por el Boeing 787 Dreamliner, considerado el avión más moderno del mundo, y que la empresa incorporó a su flota en 2016.

Se trata de una aeronave bimotor de tamaño medio y fuselaje ancho, de doble pasillo, con capacidad para transportar entre 217 y 323 pasajeros, según su tipo (8, 9 o 10) y configuración.

El Boeing 787 Dreamliner alcanza una velocidad de 957 kilómetros por hora y utiliza motores General Electric o Rolls Royce.

Tu opinión enriquece este artículo:

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.