Augusto Bestard alcanzó el podio con el VW Polo GTi R5 (es nuevo líder del sudamericano)

El piloto paraguayo Augusto Bestard logró el tercer puesto en la 40º edición del Rally de Argentina, al mando del Volkswagen Polo GTi R5 motor 1.600 y se colocó como nuevo líder del Sudamericano de Rally. 
 

El actual campeón nacional de rally comentó que es amante de los autos desde pequeño. Hoy tiene 33 años, y hace 10 que empezó a correr en rally. Entre sus logros más destacados se encuentran el campeonato nacional 2021, y dos campeonatos en el grupo N, en el 2013 y 2014.

El deportista destacó la presente victoria por el hecho de haber sido fuera del país: “Estoy muy contento porque logramos el podio de visitante. Este logro nos permitió quedar punteros en el campeonato sudamericano”.

Para Bestard la parte psicológica y la física son aspectos muy importantes en la preparación. Afirmó que en Argentina “lo más difícil fue mantener la concentración y la serenidad en un terreno difícil como son las montañas de Córdoba”.

De las siete a ocho carreras en el año en las que los competidores suman puntos, Bestard participó en el presente 2022 en dos competencias por el nacional de rally, y dos por el sudamericano. El rally de Encarnación valió para el sudamericano y para el nacional.

Bestard es piloto de VW desde hace un año. “Lo mejor de mi auto es que es confiable y es rápido; creo que tenemos el mejor auto”, señaló. Remarcó el buen nivel de los pilotos compatriotas en esta modalidad de competición y el buen papel que hicieron en Argentina.

Miguel Zaldívar también participó y fue cuarto en la tabla final, mientras que Gustavo Saba, con un Polo GTi R5, finalizó octavo. El argentino Marcos Ligato con un Citroën R5, fue el ganador en Argentina. La próxima fecha del Campeonato Sudamericano es el Rally de Erechim, Brasil, en mayo.

Tu opinión enriquece este artículo:

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.