Hoy se podría decir que cualquier persona puede generar un logo en minutos a través de la IA, el desafío para las agencias ya no es diseñar un gráfico atractivo, más bien crear sistemas de marcas vivos, auténticos y capaces de conectar emocionalmente con audiencias cada vez más fragmentadas. Así lo afirmó Macarena Martínez, directora de Lamaca Studio.
Según Martínez, el acceso masivo a herramientas digitales y a plataformas de IA puso al sector frente a una nueva realidad: “Hoy cualquier persona con una computadora e internet puede hacer un logo. Entonces, desde una agencia de branding, tenemos el desafío de ir mucho más allá del resultado gráfico”. En este contexto, la disciplina dejó de centrarse exclusivamente en la estética para convertirse en una estrategia integral que abarca propósito, narrativa, experiencia y relación con el público.
Una de las tendencias más fuertes es la búsqueda de autenticidad. Las marcas ya no se construyen desde discursos aspiracionales y perfectos, más bien desde historias reales que muestran procesos, errores, valores y motivaciones. “Hoy se valoran las marcas más humanas, más reales, no tan forzadas. Mostrar de dónde venís y por qué existís es fundamental”, señaló Martínez.
Este enfoque también responde a un ecosistema saturado de contenido. En un mar de estímulos, las marcas necesitan claridad y coherencia para destacarse. La directora de Lamaca Studio sostuvo que el punto está en la comunicación de nicho, hablarle a un público específico, no a todos. “Si alguien me busca, que tenga una historia que consumir. Contenido diario, pero estratégico y alineado a lo que la marca quiere decir”, recomendó.
Otro fenómeno ineludible es la irrupción de la inteligencia artificial en el diseño y la comunicación. Si bien representa un desafío sobre todo cuando los clientes intentan reemplazar procesos creativos con prompts generados por algoritmos, también es una herramienta útil para ciertos momentos del desarrollo de marca.
“La IA genera cosas muy copiadas, sin autenticidad. Por eso siempre tiene que haber un humano usándola. No reemplaza a un profesional, es una herramienta que debe ser guiada por objetivos claros”, dijo.
Incluso la saturación de contenido generado por IA está provocando un efecto rebote en las plataformas sociales. Martínez recordó que, “hoy TikTok tiene una herramienta o una parte en donde vos podés poner, no quiero recibir contenido de inteligencia artificial. Es como que hasta el contenido de inteligencia artificial se satura y la gente no quiere ver, porque no tiene autenticidad”.
La evolución del branding también se expresa en un giro hacia experiencias más completas. Ya no basta con un buen logo, las marcas deben ser capaces de generar sensaciones a través de lo visual, lo sonoro, lo olfativo e incluso lo táctil.
“El branding no es solo visual. Es experiencial. Las marcas deben decidir qué quieren que su público huela, escuche o sienta”, explicó Martínez. Esta dimensión multisensorial cobra fuerza especialmente en sectores como gastronomía, retail o turismo, donde la conexión emocional es determinante.
El concepto de branding adaptable también está ganando terreno. En un entorno donde las plataformas cambian constantemente, las identidades deben ser lo suficientemente flexibles como para convivir en videos, redes sociales, entornos físicos y piezas digitales. “Las marcas de hoy y del futuro no son estáticas. Son sistemas vivos que se adaptan al contexto, a la plataforma y a la audiencia”, puntualizó.
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