Con enfoque inclusivo: lanzan plan para sumar 20 mujeres conductoras al transporte público

(Por SR) En un mercado donde escasean choferes y crece la necesidad de profesionalizar el servicio, la empresa de transporte Magno decidió abrir una nueva vía de reclutamiento: incorporar más mujeres al volante. La firma ya contrató a cinco conductoras que atraviesan la última fase de capacitación y proyecta llegar a 20 mujeres operando en sus líneas antes de cerrar el año.

La iniciativa no parte de cero. Según explicó a InfoNegocios, Fredy González, representante de la Federación de Transportistas del Área Metropolitana (Fetram), el plan ya tuvo antecedentes exitosos en años anteriores. En 2018 se realizó una primera experiencia con la inserción de tres mujeres y, posteriormente, durante la pandemia, otras tres fueron incorporadas. Varias de ellas luego migraron al sistema de buses eléctricos que opera en el área metropolitana.

“Las conductoras que hoy manejan los buses eléctricos, en su mayoría, fueron egresadas de la escuela de conductores de Magno”, afirmó González, al destacar que la empresa ya venía formando perfiles femeninos para el rubro cuando aún era una excepción dentro del transporte público.

Uno de los diferenciales del programa es que no se trata solamente de un curso. Las postulantes seleccionadas ingresan directamente al plantel de la empresa con salario, cobertura social y vínculo formal mientras completan el proceso de entrenamiento.

Actualmente, las cinco nuevas incorporadas ya forman parte de la nómina, cuentan con IPS y remuneración, aunque todavía no iniciaron recorridos con pasajeros. Se encuentran en la cuarta etapa de preparación, que consiste en simulaciones operativas previas a la salida efectiva a las calles.

El entrenamiento contempla una semana teórica inicial y luego varias fases prácticas: maniobras internas, circulación en calles secundarias, simulación de itinerarios sin pasajeros y, finalmente, acompañamiento supervisado en servicio real.

La meta es que en mayo estas primeras cinco conductoras ya estén operando, para luego incorporar nuevos grupos de cinco cada dos meses. Con ese esquema, Magno estima alcanzar entre 15 y 20 mujeres choferes activas hacia fines de 2026.

El movimiento también responde a una problemática estructural del sector: la falta de conductores disponibles. Con una dotación cercana a 300 choferes solo en Magno, sumar nuevas fuentes de talento se volvió una necesidad operativa.

“Existe una problemática dentro del sistema de transporte público: escasez de conductores. Por eso entendemos que esto debe convertirse en algo permanente”, sostuvo González.

Hoy, incluso con cupos limitados, la demanda femenina supera ampliamente las vacantes disponibles. La empresa recibe más de 20 solicitudes por convocatoria, aunque existen filtros regulatorios vinculados principalmente a la categoría profesional exigida para conducir buses.

Barreras y oportunidad

Uno de los principales obstáculos para ampliar el número de conductoras está en los tiempos requeridos para acceder a la licencia profesional categoría A. Una mujer que hoy solo tenga registro particular necesita varios años para completar el proceso formal de recategorización.

Para acelerar esa transición, Magno ofrece apoyo integral a las seleccionadas: entrenamiento técnico, asesoramiento administrativo, acompañamiento en trámites y cobertura de costos para ampliar la licencia requerida.

Más allá del componente social, la apuesta tiene lógica empresarial. Incorporar mujeres permite ampliar la base de reclutamiento en un mercado con déficit de mano de obra, mejorar estándares internos y responder a usuarios que valoran perfiles profesionales diversos.

La experiencia previa, según la firma, dejó además buenos resultados entre pasajeros y equipos internos, lo que impulsó el relanzamiento del programa.

Si el esquema funciona como esperan, Magno no solo sumará conductoras este año: podría consolidar un nuevo modelo de captación de talento para un sector que necesita modernizarse con urgencia.

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