Nuestras Manos: “Buscamos que las personas adquieran nuestros productos, así harán compras con propósito”

Nuestras Manos es un emprendimiento en el que trabajan contratadas tres personas con discapacidad (y un pasante). También ejercen tareas 17 personas con esa condición, como proveedores y oferentes de productos creativos y de calidad. María Sol Montiel, gerente general de esta acción comercial, dijo que buscan superar 100 emprendedores con discapacidad en un año.

“Hoy somos parte del programa de emprendedurismo de la Fundación Saraki y queremos convertirnos en una empresa social (con Saraki como accionista). Queremos apoyar aún más a los emprendedores con discapacidad, a fin de que mejoren sus ventas, la calidad y el diseño de sus productos. Contribuir en la formalización de sus actividades y ser un importante espacio de formación y crecimiento”, refirió la gerente general de Nuestras Manos.

Acerca de sus productos explicó que se especializan en objetos para regalar “o autorregalarse” como aros, pulseras y collares hechos a mano, baberos, sonajeros, amigurumis hechos en croché, flores de croché, velas, jabones artesanales y todo tipo de productos sublimados.

Según Montiel en esta tienda las personas con discapacidad elaboran los productos y Nuestras Manos se encarga de comercializarlos. Además, con técnicos de la Fundación Saraki, los proveedores con discapacidad son asesorados y capacitados para mejorar la calidad de sus productos, formalizarse, aumentar sus ventas y alcanzar otros mercados.

“Nuestras Manos ofrece todos estos beneficios y genera un margen entre los precios pagados a los proveedores y los precios de venta al público”, agregó. 

Con relación a las ganancias Montiel explicó que los precios base son colocados por los emprendedores, con apoyo de profesionales de Saraki, del Ministerio de Trabajo, Empleo y Segridad Social (Mtess) y en algunos casos, con tutorías de voluntarios de la Red Summa (Empresas Amigas de la Inclusión). 

“Estos productos son comprados por Nuestras Manos en cantidades y precios mayoristas. Luego son ofrecidos al público con la inclusión de  un margen. El 100% de las ganancias se reinvierten en el programa de emprendedurismo y, además, se utiliza para pagar a las personas contratadas en la tienda. También se solventa la compra de insumos y cofinancia capacitaciones a emprendedores con discapacidad y a sus familias”, señaló.

Respecto a las ventas, María Sol expresó que el 2022 y este “son buenos”, debido a que crecieron y cuentan con una tienda física y más proveedores con discapacidad que ofrecen allí sus productos. “Hacemos ventas online en Instagram y también contamos con la tienda en la Fundación Saraki, en la calle Hassler Nº 6446 casi Boggiani”, indicó.

Para el 2023 Nuestras Manos trazó el objetivo de aliarse con empresas que permitan ofrecer sus productos en góndolas de venta dentro de sus locales comerciales y ampliar el consumo. “Buscamos que las personas adquieran nuestros productos; así harán compras con propósito”, remarcó.

Este emprendimiento empezó a operar en febrero del 2022 como una idea en redes sociales. El propósito fue lograr mejores diseños y empaques para la venta. La idea maduró y desde diciembre del año pasado forma parte de la Fundación Saraki, pero hoy apunta a convertirse en una empresa social.

Tu opinión enriquece este artículo:

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.