Oh! Sí empodera a las mujeres y cuida el medioambiente mediante su producción responsable

Oh! Sí es una marca de moda paraguaya, con más de ocho años de experiencia en el mercado local. Busca fomentar el comercio justo, el trabajo decente y el crecimiento económico; con eso, es catalogada como una empresa B, ya que busca redefinir el éxito midiéndolo con el bienestar de su capital humano, de la comunidad y de la naturaleza.

“Me parece que sería interesante también hablar un poco del componente del empoderamiento, Oh! Sí desde sus inicios es una marca que tiene al girl power como un valor central dentro de la marca”, comentó la fundadora y directora de Oh sí, Denise Genit.

Genit explicó que ante esa necesidad imperante de empoderamiento de las mujeres y además de trabajar con mujeres e incentivarlas a impulsar sus negocios textiles, en 2020 iniciaron desde la marca una serie de charlas de IGTV denominada El Club de las Chicas que prenden, “que es básicamente una oda a la sororidad y una manera de visibilizar a mujeres que están trabajando por más mujeres”, manifestó.

La mayor parte de las confeccionistas son mujeres y propietarias de talleres independientes en vías de desarrollo de Luque, Ñemby, San Antonio, Mariano Roque Alonso y Asunción. Con ellas, definen en conjunto los precios del trabajo y les ofrecen formas de apoyo como la bancarización, formalización, adelantos monetarios, y ayuda con maquinaria y equipamientos. Así también comparten un código de ética y anticorrupción.

Inspiradas en la diversidad
Oh! Sí se inspira en la diversidad de las personas y busca ser un emprendimiento distinto, sin estereotipos e inclusivo, que luche contra la discriminación y sea participativo a través de eventos, iniciativas, diseños y colores en prendas y comunicación.

Además, apoya distintas formas de arte local compartiendo tienda con otros emprendimientos: las marcas Carolina Vinader, Felicia, Palofante y Regi Rivas, todas dirigidas por mujeres.

Atención al impacto ambiental
Este emprendimiento pretende medir su impacto pesando sus residuos de plástico y cartón para reciclarlos, reutilizarlos y contabilizar la merma de tejidos para generar nuevos productos o trabajar con alguna alianza que los reutilice. Entre los productos que nacen de su retacería se encuentran accesorios y pañoletas para mascotas, telas de abeja para contenedores de comida, cartucheras y accesorios comercializados por mujeres micro productoras.

La gran mayoría de tejidos e insumos son adquiridos en el país, comprando a otros emprendedores locales. La prioridad es trabajar con materiales completamente trazables, orgánicos y fabricar productos que duren muchos años.

Actualmente trabajan con fibras responsables como el algodón orgánico certificado, tencel, algodón BCI (Better Cotton Initiative) y poliéster derivado de PET reciclado, pero el plan es subir esta apuesta para ser cada vez más responsables.

Tu opinión enriquece este artículo:

Ocho productos paraguayos debutan en mercados internacionales y amplían la oferta exportable (destacan Singapur, Nepal y Uruguay)

Entre enero y julio de 2026, un total de 75 productos paraguayos registraron exportaciones hacia nuevos destinos, mientras que ocho lograron ingresar por primera vez a mercados internacionales. Los nuevos flujos llegaron a 43 países y reflejan una mayor diversificación de la oferta exportable, con una presencia creciente de manufacturas y productos con mayor valor agregado.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.

Jorge Riquelme: “Debemos evitar enamorarnos de nuestras ideas. La autocrítica y el análisis deben ser permanentes”

(Por NL) De una fábrica de galletitas que nació en 2012, cuando el mercado paraguayo estaba dominado en un 95% por productos importados, a una empresa de alimentos que hoy suma alfajores, snacks y otras categorías, llega la historia de Mazzei. La compañía paraguaya ya está presente en más de 25.000 puntos de venta en el país y también llevó sus productos a mercados internacionales.