Altman participó en la cuarta reunión anual dedicada a analizar cómo gestionar el impacto de la computación avanzada, un encuentro convocado por el primer ministro indio, Narendra Modi, y que reunió a varios de los principales magnates del sector tecnológico.
Durante su exposición, el directivo planteó que podría crearse una organización internacional para coordinar la regulación de la inteligencia artificial, en un esquema similar al del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Según explicó, el mundo podría necesitar una entidad con capacidad de coordinación global y de respuesta rápida ante los cambios vertiginosos que impone esta tecnología.
“La democratización de la IA es la mejor manera de garantizar que la humanidad prospere”, afirmó Altman desde el escenario. Al mismo tiempo, advirtió que la concentración de esta tecnología en una sola empresa o país “podría conducir a la ruina”.
No obstante, aclaró que promover el acceso amplio no significa prescindir de controles. “Es obvio que necesitamos regulación y medidas de seguridad, urgentemente, al igual que las hemos necesitado para otras tecnologías potentes”, sostuvo.
El debate sobre la gobernanza de la IA se intensifica a medida que surgen nuevas preocupaciones. Investigadores y activistas vienen alertando sobre los efectos de esta tecnología, que abarcan desde la disrupción laboral hasta la proliferación de deepfakes sexualizados y estafas en línea potenciadas por sistemas automatizados.
Altman reconoció que “los próximos años pondrán a prueba a la sociedad global”, en un contexto donde la IA mejora a un ritmo acelerado. Frente a ese escenario, planteó que la comunidad internacional enfrenta una decisión clave: “Podemos optar por empoderar a las personas o por concentrar el poder”.
En cuanto al impacto en el empleo, sostuvo que la tecnología “siempre altera los empleos” y que históricamente la humanidad ha encontrado nuevas y mejores tareas que desarrollar. La cuestión, sugirió, será cómo gestionar esa transición.
India ocupa un lugar central en esta discusión. Según reveló, el chatbot generativo ChatGPT cuenta con 100 millones de usuarios semanales en el país, de los cuales más de un tercio son estudiantes. La magnitud de ese uso ilustra la velocidad con la que la IA se integra en la vida cotidiana y refuerza la urgencia de definir reglas claras para su desarrollo y aplicación.
En un escenario global marcado por la competencia tecnológica y la carrera por liderar la próxima revolución digital, la regulación —más que una opción— comienza a instalarse como un desafío ineludible.
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