De casa de pesca a refugio turístico: un sueño que floreció junto a las Dunas de Cerrito en Ñeembucú
En el corazón de Cerrito, donde el silencio se mezcla con el sonido del viento sobre la arena, nació un emprendimiento que hoy invita a vivir la naturaleza de una manera distinta. Alejandra Recalde, propietaria de Posada Las Dunas, transformó una casa de pesca familiar en un refugio turístico que apuesta al descanso, la contemplación y la conexión con el entorno.
En el corazón de Cerrito, donde el silencio se mezcla con el sonido del viento sobre la arena, nació un emprendimiento que hoy invita a vivir la naturaleza de una manera distinta. Alejandra Recalde, propietaria de Posada Las Dunas, transformó una casa de pesca familiar en un refugio turístico que apuesta al descanso, la contemplación y la conexión con el entorno.