“Observamos que existía una creciente búsqueda de alternativas naturales para mejorar la calidad de vida, pero faltaba un lugar que integrara relajación, recuperación física y educación sobre el cannabis de forma profesional y segura”, explicó Oscar Vera, CEO de Balmes.
La propuesta va más allá del concepto tradicional de spa. La idea fue desarrollar un espacio donde las personas puedan desconectarse del estrés cotidiano y reconectarse con su bienestar físico y mental. “Nuestra visión fue crear mucho más que un spa o una tienda. Queríamos desarrollar un centro de bienestar donde cada persona encuentre experiencias personalizadas para sentirse mejor física y mentalmente”, agregó Vera.
Benítez definió al centro de bienestar cannábico como un espacio donde convergen diferentes herramientas enfocadas en el cuidado integral de las personas. “Trabajamos desde una perspectiva integral. Ofrecemos experiencias como saunas, masajes, fisioterapia, recuperación muscular y asesoramiento personalizado. El cannabis es una herramienta más dentro de una propuesta mucho más amplia, enfocada en mejorar la calidad de vida de nuestros clientes”, explicó.
Uno de los aspectos que genera mayor interés entre quienes visitan el centro es el uso de cannabinoides, especialmente productos a base de CBD, un compuesto que en los últimos años ganó protagonismo dentro de la industria global del bienestar.
“Muchos clientes buscan alternativas que les ayuden a relajarse después de jornadas intensas, mejorar el descanso o complementar procesos de recuperación física luego de la actividad deportiva”, comentó Benítez.
En esa línea, la propuesta integra servicios como sauna terapéutico, masajes relajantes y descontracturantes, fisioterapia, quiropraxia, aromaterapia, programas antiestrés y recuperación deportiva. También cuentan con membresías wellness, programas corporativos para empresas y experiencias diseñadas para turistas.
La personalización es otro de los pilares del modelo de negocio. Antes de recomendar cualquier experiencia o producto, el equipo realiza una evaluación individual para comprender las necesidades específicas de cada cliente. “Todo comienza con una conversación. Queremos entender qué está buscando la persona, cuáles son sus hábitos, cómo duerme, si realiza actividad física, cuáles son sus niveles de estrés y qué objetivos tiene”, explicó Vera.
A partir de esa información, se diseñan planes adaptados a cada caso. Algunos visitantes buscan relajación; otros, mejorar su recuperación física, optimizar su descanso o simplemente incorporar hábitos de bienestar en su rutina diaria. “No creemos en soluciones estándar para todos. Cada cliente recibe recomendaciones personalizadas y las experiencias evolucionan junto con sus necesidades”, sostuvo Benítez.
Entre ellas se encuentran circuitos de sauna y relajación, experiencias para parejas, programas After Office, jornadas Recovery Day para deportistas, Wellness Weekend para turistas, membresías VIP, eventos privados de bienestar y experiencias corporativas orientadas a equipos de trabajo.
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