“La palabra Gurú viene del guía, porque nosotros usamos como guía en alimentación. Yo vengo de una alimentación saludable, estoy enfocada en la alimentación funcional. Hace 10 años empecé con un cambio mío y de ahí vino la idea de hacer esto”, explicó Duarte.
Según Duarte, Gurú es la primera marca de caldo de hueso en Paraguay en cumplir con todos los registros exigidos por la INAN, un proceso que tomó entre 8 y 10 meses de trámites. Hoy la empresa opera con RE y RSPA, garantías esenciales para comercializar un alimento fresco y libre de conservantes.
“La diferenciación de nuestro caldo de hueso es que tiene 48 horas de cocción a fuego lento, utilizando ollas industriales de acero inoxidable 304, aptas para procesos alimentarios de larga duración. Cuidamos de todos los detalles que podamos, se elabora con agua, huesos vacunos seleccionados, sal rosa del himalaya, puerro, perejil, entre otros. No contiene aditivos, conservantes ni ingredientes que eleven la insulina, por lo que es un producto 100% keto y cetogénico”, detalló Claudia.
“El organismo necesita aminoácidos esenciales que solo se obtienen por vía alimentaria. Nosotros logramos ofrecerlos en un alimento real, fresco y fácil de consumir”, agregó Duarte.
Uno de los diferenciales más importantes es que el caldo se vende en frascos de vidrio y refrigerado, debido a su pureza. Al ser “un alimento real”, como lo definió la CEO, su vida útil es más corta que la de cualquier producto industrializado. “No tiene conservantes, por eso la cadena de frío es fundamental. La gente debe entender que, al ser natural, su descomposición es más rápida. Eso es justamente lo que garantiza su calidad”, afirmó.
Las formas de uso son variadas: solo, como caldo caliente; en ayunas, para maximizar la absorción; con limón, especias o mezclado con sopas; como base para guisos, carnes al horno o arroces; como sustituto de calditos procesados o cubitos saborizantes.
La dosis recomendada por Gurú es de 200 ml diarios, cantidad suficiente para aportar los aminoácidos y proteínas esenciales.
El mercado paraguayo demuestra una apertura cada vez mayor hacia los alimentos funcionales. Duarte explicó que, si se comparan las ventas actuales con las del año pasado, el crecimiento es evidente, incluso en meses de verano, cuando se supone que el consumo de caldos disminuye.
“La gente se está interiorizando más en la alimentación natural. Año a año aumenta la demanda, y hoy vemos interés tanto en jóvenes como en adultos que buscan mejorar su salud articular, intestinal o su bienestar general”, comentó.
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