Sylvia Ruoti, médica estética, comentó que los tratamientos no invasivos ganan protagonismo entre quienes buscan mejorar su apariencia sin pasar por procedimientos quirúrgicos ni modificar sus rasgos.
“Hoy el objetivo es reparar y activar las células, aparte de rellenar. Se busca la naturalidad de los tratamientos y que los resultados sean efectivos”, explicó la especialista.
Ruoti mencionó que entre las tecnologías disponibles se encuentran el HIFU (ultrasonido focalizado de alta intensidad), Morpheus e Indiba, una tecnología de radiofrecuencia. Cada una tiene mecanismos y objetivos diferentes, aunque todas apuntan a estimular la producción de colágeno y mejorar la calidad de la piel.
“El HIFU Titanium trabaja mediante ultrasonido focalizado de alta intensidad y permite tratar la flacidez, mejorar el contorno facial y elevar determinadas zonas del rostro”, detalló. Según la profesional, sus efectos pueden comenzar a observarse desde el primer día, aunque los resultados continúan desarrollándose durante los siguientes 90 a 100 días. Su aplicación puede realizarse hasta tres veces al año, dependiendo de la evaluación de cada paciente.
“En el caso de Morpheus, utiliza radiofrecuencia fraccionada con microagujas, que actúan sobre las capas de la piel para estimular su regeneración y producción de colágeno”, dijo. Este tratamiento está indicado para tratar arrugas finas, flacidez, textura irregular, cicatrices de acné y estrías. Generalmente, requiere entre tres y cuatro sesiones, con intervalos aproximados de un mes.
Otra alternativa es Indiba, una tecnología de radiofrecuencia que produce un calentamiento profundo de los tejidos. Según explicó la especialista, ayuda a mejorar la flacidez y la celulitis, ya que favorece el drenaje, reduce la inflamación y también actúa a nivel celular. Además, puede utilizarse para tratar molestias musculares y mejorar el aspecto de la papada y el rostro. A diferencia de otras tecnologías, requiere sesiones semanales y un protocolo de al menos diez aplicaciones.
La evaluación y el cuidado diario también cuentan
Aunque estas tecnologías ofrecen distintas posibilidades, no todos los tratamientos funcionan de la misma manera en todas las personas. La edad, la genética, el peso, la actividad física, la alimentación y los factores hormonales pueden influir en los resultados.
Por eso, la especialista insiste en que la evaluación personalizada es fundamental antes de iniciar cualquier procedimiento. También existen condiciones de salud que requieren precauciones o pueden contraindicar determinados tratamientos, como problemas cardíacos, el uso de marcapasos y procesos oncológicos.
A esto se suma el cuidado diario. “La piel necesita cuidado”, remarcó, al destacar la importancia de mantener una rutina de limpieza, utilizar productos adecuados para cada tipo de piel y aplicar protector solar.
La especialista también mencionó los masajes de lifting facial como complemento para trabajar el rostro mediante técnicas manuales, sin necesidad de recurrir a procedimientos invasivos.
En definitiva, el rejuvenecimiento natural no depende de un único tratamiento ni de resultados inmediatos. La combinación de tecnología, evaluación profesional y constancia en los cuidados permite acompañar los cambios de la piel con el paso de los años, buscando mantener su firmeza, textura y expresión sin perder la naturalidad.
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