Corredor Vial Botánico: ¿hay que seguir con el proyecto?

(Por Diego Díaz) “El gobierno central debe parar con su fiebre de construir viaductos. Debería trabajar con gente preparada para crear un modelo que optimice el sistema de acceso a Asunción, porque otros proyectos como la construcción de edificios en el puerto están siendo afectados”, sostuvo el arquitecto Jorge Rubiani sobre la construcción del Corredor Vial Botánico.

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El proyecto Corredor Vial Botánico busca optimizar el tránsito de 40.000 vehículos que pasan diariamente por la zona, beneficiar con las obras complementarias a los residentes y sumar 32 hectáreas de espacio verde al Jardín Botánico. La obra consiste en un viaducto de 1.340 metros que atravesará las avenidas Sacramento, Artigas y la calle Fiebrig, y un paso a desnivel de 460 metros sobre Primer Presidente y la ampliación a cuatro carriles de la interconexión de la Autopista Ñu Guasu y la Transchaco.

Estos viaductos conectarán la Costanera Norte con la avenida Primer Presidente, en su intersección con la avda. Ñu Guasu, para que los 40.000 vehículos que circulan diariamente por Primer Presidente puedan desplazarse con menos dificultad hacia el centro de Asunción, Luque, Limpio, Mariano Roque Alonso y los barrios periféricos de la capital.

La construcción de los viaductos está adjudicada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) al Consorcio D-R Costanera, (CDD Construcciones SA y Benito Roggio e Hijos SA), que ya se había encargado de la construcción de la Costanera Norte.

“No existe proyecto de la costanera, la cual es una parte del proyecto de la construcción de la franja costera y solo corresponde a la parte vial. La franja costera tiene componentes viales, urbanísticos, sociales, ambientales y financieros”, manifestó Rubiani, quien también agregó que las obras se devalúan por haber tenido proyectos fallidos como el viaducto de la avenida Ñu Guasú, la cual carece de la calidad de diseño y el caso del Metrobús.

Por su parte, el superintendente de obras del Consorcio D-R Costanera, René Gómez, aseguró que el viaducto se adapta a todas las exigencias. “Todo lo que se hace se justifica, porque se va a descongestionar una zona con tránsito parado que produce daño ambiental. Con media hora menos de viaje, se disminuirá el uso de 15 litros de 40.000 vehículos que transitan por día”, explicó Gómez.

Transplante de árboles

La directora de Gestión Socioambiental del MOPC, Lorena Balbuena, indicó que para los transplantes de árboles nativos del Jardín Botánico utilizarán máquinas hidráulicas para los ejemplares de hasta 40 centímetros de diámetro y máquinas mecánicas para los que superen esa medida. “El proceso de traslado tiene tres partes: la perforación del terreno donde va a ser transplantada la planta, la preparación del suelo donde va a ser introducida la pala mecánica y la etapa de la conservación y mantenimiento de las plantaciones”, explicó Balbuena.

La titular informó que la planificación del traslado de los árboles se hizo hace dos meses desde la Dirección Socioambiental, que cuenta con tres biólogos y muchos ingenieros, y con el apoyo de la organización A Todo Pulmón. “Es la primera vez que una entidad pública realiza este tipo de trabajo y también es la primera vez que se opera sobre una línea de base que contiene estudios científicos para la gestión ambiental”, comentó Balbuena.

Según la directora, están cerrando un cuadro informativo que será de acceso público, el cual describe las características de cada árbol a trasplantarse y su forma de traslado. “Son las especies exóticas las que alteran la biodiversidad, es decir, aquellas no nativas que fueron introducidas. Estos árboles vamos a sacar y reutilizar”, aclaró Balbuena.

Asimismo, señaló que fue la primera que se opuso a la tala de árboles y fue quien propuso preservar las especies nativas, por otro lado, añadió que el proyecto debe seguir porque de alguna manera se debe disminuir la contaminación atmosférica y descongestionar el tránsito, que son líneas acordes a los ODS.

Para Rubiani, los transplantes de árboles se suelen hacer solamente cuando no hay más otro recurso y no como primera medida. “Lo mismo pasó cuando demolieron el ferrocarril de Encarnación, lo que se debe hacer es planificar y tener los estudios ambientales con todos los atenuantes. En la zona de Ñu Guasú se echaron 700 árboles, 2,5 kilómetros de verde para un tramo rápido que lo único que hizo fue llevar la congestión de Luque a Artigas”, expresó Rubiani.

Expropiaciones

La directora de gestión socioambiental informó que actualmente ya están gestionando la indemnización por expropiación a las personas cuyas propiedades serán afectadas por la obra del Corredor Vial Botánico. Según Balbuena, a la fecha cuentan con 39 previstas y con resolución, pero se efectuarán más.

Fallas

Rubiani sostuvo que no se sabe quiénes determinaron la necesidad de construir viaductos y la agresión de un patrimonio bastante deteriorado como el Jardín Botánico de Asunción, que a inicios del siglo XX contaba 900 hectáreas y hoy ya no llega a 250 porque el Estado nunca buscó reponer los daños que hizo a este patrimonio.

“Este tipo de situaciones no permite ni remotamente avalar estas pretensiones de hacer viaductos para que los ‘vialeros’, eternos contribuyentes de las campañas electorales tengan su negocio”, expresó.

Por último, reveló que gobierno central tiene intromisión en los asuntos internos de la Municipalidad, al realizar obras en la trama urbana de Asunción, que es una institución autónoma por constitución y toda construcción debe estar amparada por acuerdos específicos y por profundos estudios de estructura vial, que no se hicieron en ningún caso, a su criterio.

Hasta el momento, el proyecto de Corredor Vial Botánico está aprobado por la Junta Municipal de Asunción, sin embargo aún no posee aprobación de la Intendencia.

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