"Considero que una cuarentena prolongada no es una estrategia viable, por la experiencia que tenemos desde marzo pasado y por las experiencias internacionales sobre el punto. Pero como las vacunas todavía no llegarán y se prevé la obtención de la inmunidad de rebaño recién en 2022, una posibilidad es hacer breves cuarentenas estrictas cortas de forma recurrente, reduciendo el impacto en los sectores", consideró Barreto.
Para Barreto, frenar la actividad económica es inviable porque el 60% de la población trabaja en actividades informales y se sustentan con su recaudación diaria. “Aunque se comprende que un flujo sostenido de 2.000 o más contagios diarios puede colapsar nuestro sistema sanitario”, apuntó.
De igual forma, Barreto afirmó que el sector formal tendrá un impacto en su generación de mano de obra si se toma esta medida y lo ideal es hacer un análisis minucioso cada 15 días y tomar medidas que sostengan el equilibrio sanitario - económico.
"Al no tener las vacunas y no poder inmunizar a los ciudadanos, tendremos que emular las acciones del segundo semestre del año pasado", expuso.
Con respecto a la ejecución de los fondos de salud, que representan el 26,4% de los US$ 1.600 millones y que tienen una ejecución menor al 50%, según el informe Paraguay ante la Pandemia Vol. 3, el exministro de Hacienda manifestó que es posible que se hayan utilizado otros fondos del Presupuesto General de la Nación (PGN) para la compra de insumos y medicamentos.
Según Barreto, este sería el motivo por el cual no se ejecutaron plenamente los fondos y también porque hubo cierta inmovilidad al momento de negociar tratos importantes con laboratorios que producen vacunas o medicamentos esenciales para los pacientes con COVID-19.
"Entiendo que los recursos de salud están listos para ser utilizados, para lo que haga falta ya sean respiradores, insumos, medicamentos, vacunas, pero si hace falta más dinero se tiene que avisar para qué se necesita y comprobar su importancia. En estos momentos no tenemos que estar dudando mucho de las acciones que tomamos, porque los tiempos son importantes a la hora de negociar y conseguir revertir esta situación, ya que nadie se negará a más fondos para salud ahora mismo", sostuvo.
Barreto indicó que una forma de frenar la circulación del virus es aplicando cuarentenas rigurosas breves, de hasta 10 días, cumpliendo estrictamente cada medida y luego volver a las actividades normales. “Esta estrategia es una medida que trae buenos resultados y permite que la economía siga operando”, argumentó.
La estimación de crecimiento del PIB era de 4% para el 2021, pero “ante este escenario sanitario y social no es viable afirmar que se conseguirá ese efecto rebote”, expresó el economista.
"Será un año difícil de vuelta y tenemos que prepararnos, no será como lo teníamos preparado", apuntó.
Cuarentena prolongada profundizará la crisis de ciertos sectores
Manuel Ferreira, también exministro de Hacienda, señaló que una cuarentena prolongada profundizará la crisis en ciertos sectores, especialmente en el terciario. “Si se opta por esta medida se tiene que aplicar un sistema de subsidios a las empresas y a los empleadores”, puntualizó.
"Lo más importante es la vacunación y no puede ser sustituida por nada, si tenemos un espacio de vacunación importante podemos pensar en aplicar una medida como esta, pero mientras no tengamos esto en el horizonte, lo único que se creará es un problema económico a largo plazo. Gran parte de los contagios no se están generando en el ámbito laboral y tenemos que tratar de reducir las chances en los espacios formales", reiteró
Además, Ferreira apuntó que si se pueden solucionar los problemas de gestión del Estado a la hora de negociar las compras de insumos, medicamentos y vacunas, se puede tener un panorama más alentador.
“Al hacer un comparativo entre nuestra cuarentena estricta con la de países como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Italia y otras naciones, la diferencia se trata en el nivel de asistencia financiera que reciben las empresas y los ciudadanos para sobrevivir a esta situación”, subrayó.
Además, Ferreira recordó que estos países pueden aguantar su expansión monetaria al basar su economía en monedas como el euro o el dólar, y no como nuestro país, que tiene un 45% de su movimiento en dólares y el resto en guaraníes.
Ferreira destacó que se debe pensar en esquemas para proteger a las empresas, para que se puedan sacar de encima los costos más importantes, buscar de alguna manera cómo pueden aguantar las restricciones y ver cómo establecer un canal más directo con las entidades financieras.
"Hay sectores que no se vieron afectados de gran forma, por ejemplo, el sector agropecuario está pasando un buen momento, al igual que algunas industrias. Pero todos los sectores que dependen de la aglutinación de personas, como eventos, comercios, retail, automóviles u otros, tienen que ser bien identificados y planificar una reestructuración de sus deudas a plazo largo", finalizó.
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