Empresas cerámicas paraguaya y española se fusionan con miras a potenciar el sector

Las inversiones del sector privado en el rubro de la construcción siguen siendo uno de los dinamizadores de la economía paraguaya. En este contexto, dos grupos de larga trayectoria en el rubro de la industria cerámica se han fusionado, con el objetivo de invertir en Paraguay para incrementar la fabricación de cerámicos.
Se trata de Mazarrón Cerámicas de España y Cerámica Paraguaya quienes se unieron para formar “Mazarrón Paraguay”.
Ramiro Maluff Dumot, presidente de la empresa, explicó que esta asociación ratifica el buen ambiente de negocios que existe actualmente en el país y da nota de los avances del Programa de Atracción de Inversiones que viene impulsando el Gobierno Nacional desde el Ministerio de Industria y Comercio.
Con una inversión estimada de US$ 10 millones a lo largo de 18 meses, el grupo Mazarrón Paraguay construirá una planta industrial que podrá producir mensualmente 10.500 toneladas de cerámicos rojos, es decir, ladrillos huecos, ladrillos vistos, y tejuelones.
Cerámica Paraguaya seguirá operando como lo viene haciendo hace más de 57 años, hasta que la fusión se concrete a finales del 2016 e inicien las operaciones como Mazarrón Paraguay.
Los empresarios detrás de esta fusión adelantaron que la fortaleza de este emprendimiento será la producción homogénea y de calidad certificada a nivel internacional, y un modelo comercial y logístico enfocado al abastecimiento en tiempo y forma.
Teniendo en cuenta el gran potencial del país, la nueva fábrica tendrá como objetivo facilitar el desarrollo de obras de infraestructuras privadas y públicas que se proyectan para los próximos años.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.