La deficiencia del sistema de salud constituye uno de los principales retos del Estado, más allá del gobierno de turno. Lograr un mayor alcance, en condiciones adecuadas para todos los paraguayos, es un problema de larga data que requiere políticas públicas sostenidas en el tiempo para reducir la brecha existente en materia de infraestructura y acceso.
La medicina prepaga es una de las vías utilizadas por cientos de miles de paraguayos. Según explicó Julio Ferrari, presidente de la Cámara Paraguaya de Medicina Privada (Capamed), actualmente el sector cubre a entre 500.000 y 550.000 personas, lo que representa apenas entre el 7% y el 8% de la población. Durante 2025, estimó que la cantidad de beneficiarios aumentó entre un 8% y un 10%, un avance moderado que responde a las propias características del mercado paraguayo. La obligatoriedad de aportar al Instituto de Previsión Social (IPS) reduce el margen de expansión en el segmento corporativo, ya que muchas empresas no pueden asumir el costo de una doble cobertura.
Si bien el sector logró recuperar en 2024 y 2025 los niveles de beneficiarios previos a la pandemia —tras la fuerte caída registrada en 2020 y 2021—, Ferrari reconoce que el crecimiento futuro será limitado si no se replantea el esquema general del sistema de salud.
“Hoy estamos un poco topeados. Hay un pequeño margen de crecimiento, pero si no trabajamos en un sistema de salud diferente, no hay mucho más espacio para expandirse”, advirtió.
El crecimiento de beneficiarios durante 2025 se concentró principalmente en el segmento individual y de trabajadores independientes, así como en la recuperación de afiliados que habían salido del sistema durante la pandemia. El repunte de la actividad económica permitió que muchas personas que tributan de manera individual retomaran la contratación de seguros médicos, mientras que en el ámbito corporativo el avance fue más acotado por las limitaciones ya mencionadas.
El crecimiento estimado de entre un 8% y un 10% equivale a entre 40.000 y 45.000 nuevos afiliados a nivel país.
Integración público-privada: el eje del debate
Para el titular de la Cámara, el foco no debería estar en la competencia entre sectores, sino en la complementariedad. Ferrari subrayó que el sector privado no busca reemplazar ni disputar el rol del Estado, sino colaborar para que más paraguayos cuenten con una cobertura efectiva de salud.
De acuerdo con datos del IPS, al cierre de 2024 la cantidad total de asegurados —entre titulares y beneficiarios— ascendía a 1.586.947 personas. A esto se suman otros subsistemas, como la medicina privada y los regímenes policial y militar. El resto de la población depende del sistema público general, donde —según Ferrari— la medicina privada podría aportar capacidad, servicios e infraestructura, especialmente a través de esquemas de tercerización o acuerdos institucionales.
Inversión, infraestructura y territorio
Uno de los límites actuales del sector privado es la concentración geográfica de la infraestructura. Las principales inversiones se localizan en Asunción, el área metropolitana y ciudades como Encarnación y Ciudad del Este. Una mayor articulación con el Estado podría habilitar inversiones en otras regiones del país.
“Si existiera un acuerdo para trabajar junto con el sistema público, podríamos invertir en otras ciudades y ampliar la oferta de servicios”, explicó, al tiempo de valorar las inversiones estatales en grandes hospitales regionales.
En ese sentido, remarcó que la pandemia dejó una lección clara: en situaciones críticas, el sistema de salud funciona como un todo, con flujos cruzados entre lo público y lo privado. “Cuando hay una emergencia, todos salimos a sostener el sistema”.
Actualmente, unas 18 compañías de medicina prepaga operan bajo la Cámara Paraguaya de Medicina Privada, cumpliendo con sus compromisos de pago a prestadores, sanatorios, laboratorios y médicos, lo que permite garantizar continuidad y acceso a los servicios. Ferrari destacó el avance del sector en tecnología, accesibilidad y gestión, así como la solidez financiera de las empresas que integran el gremio.
De cara a 2026 y a los próximos años, Ferrari plantea el objetivo de avanzar hacia un sistema de salud más integrado, donde el sector privado pueda complementar al público y contribuir a ampliar la cobertura sanitaria.
“El gran desafío de 2026, 2027 y de los próximos años es ver cómo damos mayor cobertura a más paraguayos”, concluyó.
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