La delegación francesa fue recibida por Nicolás Sanfurgo, especialista en Atracción de Inversiones de la Rediex; la italiana por Alberto Sborovsky, viceministro de Comercio y Servicios del MIC; la finlandesa por Javier Viveros, viceministro de Industria del MIC.
En las últimas semanas, el país recibió misiones empresariales de Finlandia, Italia, Francia y Polonia, que en conjunto reúnen a más de 50 compañías con interés activo. “Esto refleja un creciente posicionamiento del país en el radar europeo”, destacó Alison Townsend, encargada de Despacho de la Rediex, quien además subrayó que el foco ya no está solo en el interés, sino en la concreción.
Ese interés se canaliza en sectores estratégicos que concentran ventajas competitivas claras. “Las oportunidades se concentran en industria forestal, energías renovables, manufactura avanzada, servicios globales, fintech, farmacéutica y economía circular”, indicó, al detallar que estas áreas combinan eficiencia de costos, energía limpia y potencial exportador.
Como resultado de estos encuentros, ya se registran avances concretos en la estructuración de inversiones. “Se han generado carteras de proyectos, se han coordinado visitas técnicas y avanzan procesos de evaluación y due diligence”, explicó, marcando un cambio hacia una etapa más operativa de los negocios.
En paralelo, Paraguay maneja una cartera de inversión que supera los US$ 1.200 millones, distribuida en distintas fases de desarrollo. “Las oportunidades se encuentran desde la exploración inicial hasta la decisión final de inversión”, afirmó, al destacar que la estrategia apunta a priorizar proyectos con mayor probabilidad de ejecución en el corto plazo.
El impacto esperado no solo se mide en capital, sino también en empleo. “El objetivo es generar 500.000 puestos de trabajo, y ya se ha alcanzado aproximadamente el 50%”, señaló. Además, enfatizaron que los sectores involucrados tienen alta capacidad de generar empleo formal y encadenamientos productivos.
Algunos rubros ya comienzan a mostrar resultados más inmediatos. “El impacto se verá primero en sectores donde Paraguay ya tiene ventajas competitivas”, indicó, mencionando especialmente el desarrollo forestal, donde se proyecta un hub industrial en el norte con una inversión superior a US$ 200 millones.
No obstante, el proceso también enfrenta desafíos estructurales que los inversionistas ponen sobre la mesa. “Se identifican necesidades en infraestructura logística, talento especializado y optimización de procesos administrativos”, reconoció, aunque aclararon que estos puntos forman parte de la agenda de mejora.
A pesar de ello, la percepción general del país se mantiene sólida. “Paraguay es valorado por su estabilidad macroeconómica, previsibilidad y clima de negocios”, concluyó, en un contexto donde el desafío principal pasa por transformar el interés internacional en inversiones concretas que impacten en la economía real.
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