El crecimiento en la cantidad de empresas manufactureras con inversión directa evidencia una expansión sostenida y una mayor participación de la industria en el proceso de diversificación productiva del país.
La inversión se distribuye además en una amplia variedad de actividades. Entre las más destacadas aparecen el procesamiento y conservación de carne, la elaboración de aceites y grasas de origen vegetal y animal, la fabricación de productos metálicos, productos farmacéuticos, bebidas no alcohólicas, piezas y accesorios para vehículos automotores, fertilizantes, productos minerales no metálicos, papel y cartón, además de productos textiles.
En total, el estudio analizó 377 firmas que registraron flujos de inversión directa durante el periodo 2008-2024. El avance de estas actividades muestra cómo la manufactura comienza a ganar espacio en segmentos de mayor valor agregado y a ampliar la base productiva del país.
Autopartes, uno de los sectores con mayor proyección
Dentro de este proceso, la industria autopartista aparece como uno de los segmentos con perspectivas de expansión.
Alejandra González Rioboó, gerente de la Asociación de Industrias Autopartistas del Paraguay (AIAP), aclaró que el gremio todavía no cuenta con los valores definitivos de inversión correspondientes al primer semestre, debido a que estos dependen de la aprobación de nuevos programas y de la incorporación de implementos, materias primas y maquinarias por parte de cada empresa.
“Sin embargo, una excelente noticia es que hacia finales del segundo semestre iniciaría la producción de una nueva industria autopartista que se está instalando en Paraguay, lo que reafirma el crecimiento sostenido del sector”, adelantó.
La gerente señaló que Paraguay continúa consolidándose como un destino atractivo para las inversiones, especialmente en el segmento de cableados, donde ya posee una posición relevante a nivel regional.
Según la referente, uno de los objetivos del sector es sostener la competitividad y el ritmo exportador. En ese escenario, la entrada en operación de una nueva autopartista hacia finales de año permitiría sumar capacidad productiva, inversión y empleo.
Además, las nuevas regulaciones previstas en Brasil para 2027, que impondrían mayores cargas tributarias a los vehículos importados desde China que no cuenten con producción en la región, podrían generar nuevas oportunidades para procesos de localización productiva dentro del Mercosur.
“Siempre es estratégico sumar un jugador importante más al rubro en Paraguay, porque fortalece toda la cadena de valor. En resumen, apostamos a cerrar 2026 mejor que 2025, con más producción, más inversión y mayor consolidación del sector autopartista en el país”, finalizó González Rioboó.
Un flujo de inversión cada vez más diversificado
En términos generales, Paraguay recibió flujos netos acumulados de inversión directa por aproximadamente US$ 10.000 millones entre 2008 y 2024, de acuerdo con datos del BCP y del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR).
Los servicios no financieros concentraron la mayor parte de estos recursos, impulsados principalmente por el comercio, las telecomunicaciones, el transporte y los servicios inmobiliarios. La manufactura, por su parte, mostró una mayor diversificación hacia actividades de mayor valor agregado, mientras que los servicios financieros registraron mayores niveles de rentabilidad y una mayor concentración de los flujos.
El sector primario mantuvo una participación menor, aunque evidenció una expansión reciente hacia actividades no tradicionales.
Durante este periodo, la inversión directa se consolidó como una fuente sostenida de financiamiento externo para el país, con un promedio de flujos netos anuales de US$ 590 millones, equivalente al 1,6% del PIB.
También se observa una creciente diversificación en el origen de los capitales. Mientras que en 2008 Paraguay recibía inversión directa de 39 países, para 2024 esa cifra había aumentado a 68.
Entre 2008 y 2015, las principales inversiones provinieron de Brasil, con una participación del 17,3%; Estados Unidos, con 11,6%; España, con 11,4%; Argentina, con 6,4%; y Países Bajos, con 5,4%.
En el periodo 2016-2024, Brasil, Estados Unidos, Islas Caimán y Países Bajos consolidaron su peso y alcanzaron participaciones de 21%, 12,5%, 8,5% y 6,5%, respectivamente.
A la par, aumentó la importancia relativa de las inversiones provenientes de otros países de la región, especialmente Uruguay, con 5,9%; Argentina y Chile, ambos con 5,8%; y Colombia, con 3,9%.
Así, el crecimiento de la manufactura se inserta dentro de un escenario más amplio de diversificación de capitales y actividades, en el que Paraguay busca avanzar desde una estructura concentrada en sectores tradicionales hacia una matriz productiva con mayor participación industrial y de valor agregado.
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