Paraguay lidera ranking mundial de efectividad en el control de la inflación

Nuestro país ocupa el primer lugar en el ranking de países con mejor control sobre la inflación a nivel mundial, señala el último reporte de Competitividad Mundial emitido por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
La posición es compartida con países como Nueva Zelanda, Dinamarca y Alemania.
Referentes del Banco Central del Paraguay refirieron que este reconocimiento ratifica los esfuerzos realizados por la entidad, que desde mayo de 2011 implementó el esquema de metas de inflación.
A la fecha, la banca matriz ha mantenido la inflación en torno al objetivo inflacionario, que hasta el 2014 fue del 5% anual, reduciendo tanto los niveles de inflación como su volatilidad.
La clasificación de Competitividad Mundial emitido por el Foro Económico, también destaca los bajos niveles de deuda pública del país, posicionando a Paraguay en el puesto 13 del citado rango global y segundo en Sudamérica.
Esta declaración se alinea con los esfuerzos que realizan las autoridades económicas, hace más de una década, por mantener las finanzas públicas equilibradas, esfuerzo que se ratifica en la aprobación de nuevas Leyes como la de Responsabilidad Fiscal y la de Modernización de la Administración Financiera del Estado.
Los indicadores del Foro Económico Mundial reconocen la estabilidad macroeconómica del país, y posicionan a Paraguay en el quinto puesto de dicho ranking en la región y en el número 54 a nivel mundial.
Este quinto puesto ubica a nuestro país por encima de Uruguay y Brasil, países que actualmente cuentan con calificación de grado de inversión.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.