Visitamos la fábrica Hijas de Feliciana de Fariña que producirá entre 1.000 a 1.200 chipas diarias para Semana Santa

(Por Diego Díaz) La tradicional chipería Hijas de Feliciana de Fariña nos abrió las puertas de su fábrica para que conozcamos los procesos de producción de la chipa y observemos su forma de trabajo en víspera de Semana Santa, en la cual calculan vender entre 6.000 a 8.000 chipas de almidón tradicional solamente desde sus 18 puntos de venta.

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El local de producción de Hijas de Feliciana Fariña se encuentra en el corazón del Mercado 4 de Asunción, en medio del permanente ajetreo trabajan para entregar siempre un producto fresco, cuyo aroma puede percibirse en los alrededores. El mismo local donde empezó Doña Feliciana, sin embargo el próximo año planean habilitar una fábrica de chipitas en Villa Elisa.

María Cristina Fariña, una de las cuatro hermanas que continúan con el legado de su madre doña Feliciana –todas oriundas de Caacupé– explicó que la empresa familiar sigue realizando sus chipas de manera artesanal, manteniendo siempre su sabor característico. “La receta la tenemos desde que mi mamá empezó, a veces se complica mantenerla porque la materia prima debe ser la misma, pero la conservamos. Utilizamos productos 100% nacionales, excepto el anís, que traemos del exterior”, agregó María Cristina.

María Cristina comentó que ella y sus tres hermanas, Andresa, Pablina y Blásida se turnan para trabajar, pero es ella la que más se ocupa de la elaboración de los diseños de la chipa.

“Para la Semana Santa recibimos pedidos especiales, lo más llamativo que me tocó diseñar fueron los chanchitos que nos piden de Luque cada año. Incluso usó pintura vegetal para ponerle los colores de la ciudad”, contó María Cristina. Aparte de este diseño en particular, también hacen roscas con flores, yacarés, sapitos, argollas adornadas, entre otras. Incluso, María Cristina realizó chipas en forma del mapa de Paraguay o el escucho de Argentina

Modelo de herencia

Este negocio familiar con casi 70 años de vida aún mantiene el legado de doña Feliciana, especialmente su recomendación de equilibrar los precios, y para lograr esto estudian cómo optimizar recursos y solamente recurren a elevar el precio cuando ya no queda otra alternativa. María Cristina también aclaró que en fechas importantes como Semana Santa adquieren con antelación los ingredientes para la chipa para así evitar costos más altos dados en la época.

Para esta Semana Santa la empresa adquirió aproximadamente 28.000 kilos de almidón y 3.000 kilos de queso, dos de los ingredientes principales para la elaboración de la chipa.

“Para la Semana Santa produciremos diariamente entre 1.000 a 1.200 chipas tradicionales de almidón, solamente para los locales de puntos de venta, es decir, sin contar lo que les damos a las vendedoras, que vienen a buscar las chipas ya cocinadas, ni la chipas so’o”, sostuvo María Cristina, quien además aclaró que las ventas se hacen a través de las distintas chiperas que distribuyen el producto a varios puntos de Asunción, las 18 sucursales del Área Metropolitana, supermercados y shoppings. Por el momento, la distribución se limita a estas zonas, pero tienen intenciones de distribuir sus chipas en ciudades del interior como Ciudad del Este, Encarnación y Pilar.

En cuanto a las ventas corrientes, María Cristina reveló que los viernes son los días en que más se vende, se basa en el testimonio de las chiperas y empleados de los puntos de venta. Mientras que la temporada alta de venta es en invierno, cuando por día llegan a vender entre 8.000 a 10.000 chipas tradicionales y 3.000 chipa so’o (en los puntos de venta).

Y el consumo de los productos de Hijas de Feliciana Fariña no se detiene en Paraguay, puesto que exportan mensualmente 3.000 paquetes de chipitas a España, con ayuda de Yerba Mate Selecta.

Fábrica y producción

“El proceso de elaboración artesanal se mantiene, pero sí en algunos aspectos nos apoyamos en la tecnología, por ejemplo, utilizamos nuevos hornos que consumen menos y que producen en mayor cantidad, amasadoras más grandes y rápidas, picadoras de queso y cocinas eléctricas”, expresó Andrés Brítez, uno de los nietos de María Cristina, quien además aclaró que las máquinas que se usan en la fábrica en su mayoría son de origen nacional, pero también tienen algunas extranjeras.

En general lo que utilizan los funcionarios para hacer las chipas son molinos de carne, molinos de queso, batidoras, mezcladoras, amasadoras, molinillos de condimentos, zarandas, entre otras herramientas. Actualmente la empresa emplea a 70 personas en la planta principal y llegan a las 80 contrataciones al sumar los funcionarios de los locales de los shoppings.

“Tenemos empleados que trabajan con nosotros hace muchísimo tiempo, así como las vendedoras. Muchas de esas personas están progresando y eso satisface porque nos da la pauta de que no les hicimos perder el tiempo”, manifestó María Cristina. Por otro lado, Andrés acotó que la gente que trabaja en la chipería es asesorada por dos tecnólogas que enseñan todo lo relacionado a los cuidados para la calidad .

Los principales productos disponibles en los locales de Hijas de Feliciana de Fariña son la chipa almidón tradicional, chipa almidón con maní molido, chipa so’o y la chipita. También cuentan con una cocina de comidas típicas, una confitería y una dulcería bajo la marca Arasa Poty, ubicada en Ypacaraí.

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