¿Aranceles en zona franca? Un problema regional con más de 25 años

Sí, es paradójico pero es lo que sucede en la realidad. Desde finales de 2019, las empresas que operan en la zona franca pagan aranceles de entre 16% a 35%, para el ingreso de sus productos al mercado brasileño. Ante esta situación, los empresarios advirtieron que esto podría desencadenar el despido de trabajadores e incluso el cierre de empresas.

No obstante, según la versión del Gobierno, esta normativa data de hace bastante tiempo, y lo mejor sería negociar para que cada sector pueda obtener aranceles convenientes y generar nuevos puestos de trabajo y exportar con normalidad. “Está en la potestad de cada país cobrar o no los aranceles”, expresó Pedro Mancuello, viceministro de Comercio del MIC.

“El principal inconveniente es que existe en el Mercosur un acuerdo que determina que los productos que vienen de zonas francas tienen tratamiento de extrazona”, expresó.

Dentro del Mercosur hay una normativa que se acordó en 1994, que Paraguay adoptó mediante un decreto y, al ser aprobado por los otros países, entró en vigencia. El documento señala que desde esa fecha, todos los productos que provienen de zona franca tienen dicho tratamiento, es decir, a ser tratados como productos provenientes de China, en cuanto al cobro de aranceles. 

“La resolución dice claramente: salvo decisiones contrarias, todos los productos de zona franca tienen tratamiento extrazona. Entonces, está en la potestad de cada país cobrar o no aranceles. De hecho, Paraguay cobra a todos los productos de la zona franca de Manaus, que habitualmente abonan los aranceles externos e ingresan sin problemas”, afirmó.

En el caso de Brasil, tuvo cierta flexibilidad con productos de la zona franca paraguaya. Incluso, existe una interpretación de asesores de zonas francas que afirman que esa resolución del Mercosur no se encuentra vigente, porque posterior a su aprobación, Paraguay emitió un decreto que omitió la internalización de la primera resolución, “pero esta postura no es válida jurídicamente”, añadió.

“En 2015 se hizo una mejora en el tratamiento de los costos de zona franca, y se firmó una serie de acuerdos por medio de la Cancillería Nacional. En este punto, hubo un pedido expreso de las zonas francas de Uruguay, que solicitaban que si un producto al entrar a la zona franca de cualquiera de los países, tenía un origen del Mercosur, al volver a salir de la zona franca, mantenían su origen Mercosur”, sostuvo. 

De esta manera, la Resolución N°3315/15 mejoraba el tratamiento de los productos de las zonas francas. Por ejemplo, si un commodity como la soja paraguaya ingresaba a zona franca, al momento de reexportar a los países vecinos, tenía un tratamiento Mercosur. “Esta modificación la internalizamos recientemente, en noviembre de 2019”, comentó.

Aunque esta modificación se entiende erróneamente, según el viceministro, como el acuerdo que propició que Brasil esté cobrando los aranceles a los productos de zona franca. Pero en términos prácticos no acontece eso, reiteró.

“Actualmente las negociaciones están encabezadas por el Ministerio de Hacienda y la Cancillería Nacional. Estamos tratando de establecer un acuerdo bilateral, entre Brasil y Paraguay, o un acuerdo entre todas las zonas francas del Mercosur”, manifestó.

Aranceles según productos

Las tasas dependen de los tipos de productos, ya que existen una infinidad de categorías, de acuerdo a Mancuello

Hay casos en que bajaron aranceles de 26% a solo un 2%. “Los productos que se están produciendo en mayor medida en zona franca son los de metalmecánica, con una tasa promedio de 16% y los del sector confecciones, que tienen las tasas arancelarias más elevadas, de hasta 35%”, declaró.

Mancuello aseguró que para llevar información precisa al presidente de la República, sobre la cantidad de trabajos formalmente registrados en la zona franca, hicieron un pedido a las empresas de zona franca y cruzaron los datos con los registros del Instituto de Previsión Social.

“Esta comparativa arrojó que son un total de 1.700 empleados en toda la zona franca, en unas 30 empresas activas”, indicó.

Cambio de modalidad

Por último, el titular de Comercio del MIC señaló, que desde finales de 2019, cuentan con una profesional en dicha zona, que ayuda a las empresas con inconvenientes para exportar.

Se les ofrece la posibilidad de mudarse al régimen de maquila, mediante el cual abonan una tasa más elevada de impuestos, pero no abonan los aranceles externos para la exportación. 

“Lo que nos interesa es que los empresarios sean responsables, cumplan con las leyes y generen puestos genuinos de trabajo. Mientras nosotros les ayudaremos a exportar", concluyó. 

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