Bolivia consolida su expansión con inversiones de más de US$ 1.000 millones y cerca de 100 empresas

(Por BR) Cada 6 de agosto, Bolivia conmemora su independencia, una fecha que también recuerda los lazos históricos que unen a ambos países. Fue la primera nación en reconocer la soberanía del Paraguay en 1843 y, desde entonces, esa relación no dejó de fortalecerse. Hoy, las inversiones bolivianas en territorio paraguayo superan los US$ 1.000 millones, mientras que entre 90 y 100 empresas del país vecino operan en el mercado local. Esta presencia consolida un intercambio que también impulsa la expansión de compañías paraguayas hacia Bolivia.

Ariadna Gil Pereyra, gerente general de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya,
Ariadna Gil Pereyra, gerente general de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya,

Para Ariadna Gil Pereyra, gerente general de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya, la cercanía geográfica, las similitudes culturales y el idioma compartido facilitaron la generación de negocios y nuevas oportunidades para ambos mercados. “Somos países hermanos, vecinos y con culturas muy parecidas. Trabajar juntos nos permitió compartir experiencias, impulsar inversiones y abrir puertas para que nuestras empresas puedan expandirse y proyectarse de manera más global”.

Según explicó, el crecimiento de la relación bilateral se refleja en una mayor presencia empresarial en ambos sentidos. Mientras las compañías bolivianas continúan instalándose en Paraguay, cada vez más firmas paraguayas encuentran oportunidades para invertir y desarrollar proyectos en Bolivia.

Uno de los sectores con mayor protagonismo es el agro, debido a que ambos países comparten características climáticas y productivas similares. La agricultura sigue siendo una de las áreas clave dentro del intercambio comercial.

A ello se suman los rubros de la construcción y los bienes raíces, en los que empresas bolivianas ya ejecutan inversiones en Asunción, al tiempo que desarrolladoras paraguayas participan en proyectos inmobiliarios en territorio boliviano.

“Tenemos empresas importantes del sector de la construcción trabajando e invirtiendo en Paraguay, pero también sociedades conformadas por empresas paraguayas que hoy desarrollan proyectos inmobiliarios en Bolivia”, comentó Gil.

El intercambio también se extiende a la industria alimenticia, en la que compañías de ambos países lograron posicionarse en los respectivos mercados, así como al sector de seguros, los servicios financieros y la banca.

Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), una de las inversiones bolivianas en el país corresponde al grupo financiero Banco Nacional de Bolivia (BNB), que, a través de su filial BNB Corporación Paraguay, adquirió el 35% de las acciones de Zeta Banco en Paraguay. La operación implicó una inyección de capital destinada a expandir sus actividades locales.

Para Gil, este crecimiento responde tanto al potencial económico paraguayo como a un ambiente favorable para la inversión extranjera. “La apertura del Gobierno paraguayo y el apoyo de la Embajada fueron fundamentales para fortalecer el trabajo de la Cámara y generar mayor confianza entre los empresarios”, sostuvo.

Tu opinión enriquece este artículo:

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.