El impacto ya fue advertido por empresas locales como Paraguay Packaging, que comunicó a través de sus vendedores a sus clientes un escenario de inestabilidad en el mercado internacional de insumos plásticos, marcado por aumentos de precios, menor producción en complejos petroquímicos y mayores costos logísticos.
En ese contexto, Claudia González Giménez, directora del grupo Impackta y vicepresidenta de la Cámara Paraguaya de Plásticos, explicó la relación directa entre el conflicto y los costos del sector.
“El precio del polietileno y sus derivados está directamente relacionado con el petróleo, porque es la materia prima para realizar el polietileno”, señaló.
La ejecutiva detalló que el efecto es inmediato: “Entonces, a medida que se incrementen los precios del barril, también se van a incrementar los precios del polietileno”.
De la geopolítica al costo industrial
El origen del problema está en las tensiones en Medio Oriente, una región esencial para el abastecimiento global de petróleo y derivados petroquímicos.
“Todo esto comenzó con el conflicto en Medio Oriente. Con eso se disparó, ya que el mundo se abastece del petróleo que sale de ahí y, al no poder circular libremente o haber impedimentos en su circulación”, explicó González.
Esa menor fluidez en el comercio internacional genera un efecto dominó: sube el precio del crudo, se encarece el etileno (derivado del petróleo) y, finalmente, impacta en el polietileno utilizado por la industria.
A la suba del petróleo se suma otro factor: la reducción de la producción en complejos petroquímicos.
“Varios complejos petroquímicos redujeron su producción, entonces los proveedores internacionales comenzaron a aplicar aumentos directamente a los precios, por ejemplo, de las resinas plásticas y otros insumos”, indicó.
Además, el encarecimiento del transporte global agrava el escenario, elevando aún más los costos para los importadores.
Sin escasez, pero con precios en alza
En Paraguay, por el momento, el impacto se siente principalmente en los precios, más que en el abastecimiento.
“Por el momento, no tenemos escasez, pero sí aumento de precios”, afirmó González.
Sin embargo, advirtió que la dinámica del mercado obligará a ajustes en toda la cadena: “Necesariamente vamos a necesitar actualizar los precios de los productos”.
El mayor problema hoy no es solo el aumento de costos, sino la falta de previsibilidad.
“Es una situación inestable y todo el mundo está a la expectativa de qué va a ocurrir. No hay visibilidad sobre cómo va a influir esto a lo largo del tiempo”, sostuvo. En ese sentido, la evolución del conflicto será clave para determinar el rumbo de los precios.
“Lo que hay que entender es cómo sigue el conflicto para ver cómo se va a desarrollar el precio del barril de petróleo”, concluyó.
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