El cierre estructural del Puente de la Bioceánica (previsto para hoy) representa uno de los hitos más importantes del proyecto que conectará Carmelo Peralta con Porto Murtinho, Brasil. Sin embargo, detrás de la magnitud de la obra emerge otro impacto que podría extenderse mucho más allá de la inauguración: la llegada de tecnologías de ingeniería inteligente que posicionan a Paraguay en una nueva etapa en la gestión de grandes infraestructuras y generan oportunidades de negocio para empresas nacionales.
La estructura incorporará un completo sistema de monitoreo permanente compuesto por acelerómetros, clinómetros, sensores térmicos, estaciones meteorológicas y otros dispositivos que recopilarán información en tiempo real sobre el comportamiento del puente. Todos esos datos alimentarán un gemelo digital, una réplica virtual de la estructura que permitirá conocer su estado de salud de manera continua, detectar anomalías antes de que se conviertan en fallas y planificar el mantenimiento de forma predictiva, reduciendo costos y aumentando la vida útil de la infraestructura.
Pero el verdadero valor de estas herramientas no termina en el puente. La tecnología instalada durante este proyecto podrá ser replicada en futuras obras públicas y privadas, creando un nuevo mercado para empresas paraguayas especializadas en ingeniería, monitoreo estructural, análisis de datos, instrumentación, desarrollo de software y mantenimiento inteligente.
Julio Mendoza, director del Consorcio JYI, responsable de la consultoría y fiscalización del proyecto, sostiene que uno de los principales objetivos fue justamente lograr que ese conocimiento permanezca en el país. Explicó que durante todo el proceso se priorizó la participación de profesionales paraguayos, quienes trabajaron junto con especialistas provenientes de España, Argentina y Brasil para adquirir experiencia en tecnologías que hasta ahora tenían muy poca aplicación local.
"Estamos utilizando la mayor cantidad posible de profesionales locales para que se capaciten y ese conocimiento quede en Paraguay para futuros proyectos y también para el mantenimiento de este puente", afirmó en entrevista con InfoNegocios.
El trabajo del consorcio comenzó incluso antes de que iniciara la construcción. Mendoza recordó que participaron en los estudios de factibilidad, la selección del emplazamiento, el diseño del puente y la preparación de la licitación internacional, tareas desarrolladas en plena pandemia y que requirieron la llegada de expertos extranjeros pese a las restricciones sanitarias de aquel momento.
Esa experiencia, aseguró, constituye hoy una oportunidad para fortalecer la capacidad técnica de las empresas nacionales. "Queremos que este proyecto se tome como un ejemplo de un buen trabajo y que la tecnología utilizada pueda implementarse en otros puentes nuevos y también en puentes existentes", expresó.
Entre las herramientas que considera con mayor potencial de expansión menciona la metodología BIM (Building Information Modeling), los gemelos digitales y los sistemas de monitoreo estructural, tecnologías que permiten administrar una infraestructura durante todo su ciclo de vida y que ya son utilizadas en grandes proyectos internacionales. Incluso consideró que estas soluciones podrían extenderse a estadios, grandes cubiertas, edificios y otras estructuras complejas que requieran un seguimiento permanente de su comportamiento.
La incorporación de estas tecnologías también abre una nueva demanda de servicios especializados. Empresas dedicadas a la instalación de sensores, consultorías de ingeniería, análisis de datos, plataformas digitales, mantenimiento predictivo e inspección inteligente encontrarán un mercado que acompañará el desarrollo de futuras obras de infraestructura en Paraguay.
Para Guillermo Capellán, ingeniero español responsable del diseño original del puente y jefe de la fiscalización durante su construcción, el cierre del tablero marca el final de las operaciones estructurales más complejas y el inicio de una nueva etapa enfocada en la operación inteligente de la infraestructura.
Uno de los pilares será el denominado Health Monitoring System, encargado de recopilar información permanente mediante acelerómetros instalados en todos los tirantes del puente y en distintos sectores del tablero. "Los acelerómetros nos darán una relación muy directa entre el estado de salud del puente y los datos recogidos por ellos", explicó en conversación con nuestra redacción.
A esa información se sumarán registros sobre velocidad del viento, temperatura y otras variables ambientales que permitirán interpretar el comportamiento estructural bajo distintas condiciones climáticas. Toda esa información será procesada y comparada con el gemelo digital, facilitando decisiones de mantenimiento mucho antes de que aparezcan daños visibles.
Capellán destacó que esta etapa ya no representa los desafíos constructivos propios del montaje de una obra atirantada, sino el comienzo de un modelo de gestión basado en datos. Según explicó, el sistema permitirá comprender cómo responde el puente frente a diferentes solicitaciones y optimizar las intervenciones durante toda su vida útil.
La incorporación de estas herramientas responde a una tendencia cada vez más extendida en la ingeniería internacional, donde la digitalización de los activos permite reducir costos operativos, aumentar la seguridad y prolongar la durabilidad de las infraestructuras. Para Paraguay, además, representa la posibilidad de desarrollar capacidades técnicas que hasta ahora dependían casi exclusivamente de especialistas extranjeros.
En ese contexto, el Puente de la Bioceánica deja un legado que trasciende la conectividad logística. Además de convertirse en un eje estratégico para el comercio regional, instala nuevas capacidades profesionales, impulsa la transferencia de conocimiento y crea un escenario propicio para que empresas paraguayas amplíen su oferta de servicios hacia áreas de alto valor tecnológico. Si estas herramientas logran replicarse en futuras carreteras, viaductos, hospitales, estadios o grandes edificios, el puente habrá cumplido una segunda misión: convertirse en el punto de partida de una nueva industria vinculada a la ingeniería inteligente y al mantenimiento predictivo de las infraestructuras del país.
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