Ley de Tarjetas: ¿Una medida para proteger a los usuarios o una acción suicida?

El ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite, aseguró que los topes de la tasa de interés de las tarjetas de crédito es para cuidar la economía de los usuarios, ya que en varios países del mundo existe una ley que regula los intereses del plástico.
Agregó que el Estado debe intervenir donde existen oligopolios, donde no hay intervención y donde la gente no esté incluida.
Sobre las quejas de los banqueros, Leite indicó que probablemente se va a resentir un poco el consumo pero que no está seguro si a la clase trabajadora le venían bien los intereses de más del 50%.
Recordemos que el BCP estableció como tope de interés el 14, 87%, que serán aplicados a las compras hechas, extracciones de dinero y compras financiados a través de las tarjetas de crédito.
Por su parte, la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) aclaró que la cancelación de los servicios como descuentos y otros beneficios, además del seguro contra fraude y la restricción para el exceso de línea de crédito son puntos que constan en la propia Ley 5.476/15, de Tarjetas de crédito y débito.
Cabe resaltar que los límites impuestos por la Ley de Tarjetas provocará que las entidades bancarias dejen de recibir unos US$ 14 millones mensuales en concepto de ganancias, según estimaciones realizadas por el departamento de Estudios Económicos del Banco Central del Paraguay (BCP).
Solo en el mes de agosto pasado (y con el interés promedio anual de 45%), las entidades ganaron unos US$ 19 millones.

Crece mercado asegurador, pero aún distante en comparación regional (utilidad técnica alcanza los G. 708.000 millones)

(Por MV) El mercado asegurador cerró el ejercicio 2025-2026 con crecimiento en primas, una mejora de sus resultados técnicos y menores niveles de siniestralidad. La utilidad técnica neta se ubicó en G. 708.000 millones, con un crecimiento de 48,3% respecto al ejercicio anterior. Detrás de los buenos indicadores aparece uno de los principales desafíos estructurales de la industria: ampliar la cobertura en un país donde la penetración del seguro todavía representa apenas el 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB).