Durante décadas, San Lorenzo se consolidó como uno de los principales motores comerciales del departamento Central gracias a su ubicación estratégica, la presencia de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), hospitales de referencia, entidades financieras y una amplia oferta de servicios. Sin embargo, el escenario cambió y, según Laura Liza Alonso, presidenta de la Cámara de Comercio e Industria de San Lorenzo, la ciudad atraviesa un proceso de transformación que obliga a replantear su modelo de desarrollo económico.
"Seguimos estando entre los cinco polos comerciales más importantes del Paraguay, pero hoy enfrentamos nuevos desafíos que requieren decisiones y una visión compartida", afirmó.
La titular del gremio explicó que el comercio sanlorenzano enfrenta un contexto complejo marcado por la transformación de los hábitos de consumo, el crecimiento comercial de ciudades vecinas como Capiatá, Luque, Areguá y Ñemby, además de problemas estructurales como la congestión vehicular, la falta de estacionamientos, la informalidad y una infraestructura que no acompañó el crecimiento urbano.
"Hoy uno camina por el centro de San Lorenzo y encuentra salones comerciales vacíos y empresas que estuvieron durante décadas en la ciudad y se vieron obligadas a cerrar sus puertas", lamentó.
En contraste, el sector inmobiliario atraviesa uno de sus mejores momentos. Alonso señaló que edificios de departamentos, viviendas unifamiliares y proyectos orientados principalmente a estudiantes concentran gran parte de las inversiones actuales, tanto de capitales locales como extranjeros.
El cambio también llegó de la mano de un nuevo perfil de consumidor. Hoy las personas priorizan la rapidez, la comodidad y la posibilidad de encontrar todo en un mismo lugar, una realidad que desafía al comercio tradicional del microcentro.
La digitalización también modificó la dinámica comercial. De acuerdo con un relevamiento realizado por la Cámara, más del 70% de los comercios locales lograron adaptarse al uso de redes sociales como canal de ventas. Sin embargo, Alonso advirtió que el crecimiento del comercio digital también favoreció la competencia informal.
"Muchos venden únicamente a través de redes sociales sin afrontar costos como alquileres, impuestos, patentes comerciales o empleados. Eso genera una competencia desigual para quienes sí cumplen con todas las obligaciones", señaló.
Con el objetivo de fortalecer la economía local, la Cámara trabaja en una campaña para incentivar el consumo dentro de la ciudad, buscando que los más de 260.000 habitantes prioricen a los comercios sanlorenzanos.
"Queremos demostrar que San Lorenzo ofrece prácticamente los mismos precios que otros grandes centros comerciales del país. Muchas veces la gente sale de la ciudad buscando algo que ya puede encontrar aquí", sostuvo.
Para la presidenta de la Cámara, el desafío ya no pasa únicamente por atraer nuevas inversiones, sino por generar condiciones para que quienes ya apostaron por la ciudad puedan crecer, generar empleo y competir en igualdad de oportunidades. Esto implica avanzar en planificación urbana, infraestructura y una mayor articulación entre el sector público y el privado.
Pese a las dificultades, Alonso considera que San Lorenzo mantiene ventajas competitivas que la posicionan como una ciudad atractiva para invertir.
"Tenemos una historia comercial extraordinaria y una ubicación privilegiada. San Lorenzo tiene todo para fortalecer nuevamente su liderazgo comercial; el desafío ahora es crear las condiciones para que esa oportunidad se traduzca en más inversión, empleo y desarrollo", concluyó.
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