Según datos de la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP), el sector alcanzó un crecimiento del 4% en facturación en comparación con el año anterior. Este avance responde, en gran medida, a la recuperación de la demanda tras la pandemia, que volvió a niveles similares a los previos a la crisis sanitaria.
Para Santiago Colombino, vicepresidente de la AICP, el crecimiento de 2024 está impulsado principalmente por el mercado brasileño. “El mercado brasileño sigue siendo uno de los pilares para las maquilas paraguayas, ya que la mayoría de las empresas en Paraguay trabajan con Brasil. Este mercado fue determinante para el desempeño positivo de la industria”, destacó.
Exportaciones e inversiones en aumento
De acuerdo con la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), las exportaciones de confecciones en 2023 ascendieron a US$ 191.909.450, un incremento del 8,44% respecto a 2022. Paralelamente, las importaciones de fibras textiles, hilos y tejidos subieron un 7,44%, reflejando una expansión en la producción nacional.
El sector textil aportó un 7% al Producto Interno Bruto (PIB) en 2023, empleando a más de 33.000 personas, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP). Además, las inversiones extranjeras en algodón y confecciones crecieron entre un 6% y un 7%, subrayando la confianza en el potencial de la industria paraguaya.
Preferencias y sostenibilidad
La industria textil nacional destaca por su oferta diversificada, desde ropa de moda y deportiva hasta prendas para el hogar. Los consumidores paraguayos muestran un interés creciente por productos de alta calidad y sostenibles, alineados con tendencias globales.
Aunque la moda rápida sigue siendo popular, la sostenibilidad está ganando protagonismo. La producción ética y ecológica se perfila como una necesidad más que una opción en el futuro cercano.
Innovación tecnológica y desafíos
La inteligencia artificial (IA) generativa abre nuevas oportunidades para el sector, desde diseños innovadores hasta procesos optimizados y experiencias de compra personalizadas. Sin embargo, su integración plena requiere mayores avances tecnológicos.
“Es crucial adoptar soluciones tecnológicas para garantizar la competitividad en la industria textil mundial”, señaló Colombino.
Proyecciones y nuevas oportunidades
El panorama económico actual brinda oportunidades para el sector, especialmente con la posible inclusión de uniformes escolares en el Kit Escolar, una medida que podría generar ingresos y empleos adicionales. Asimismo, el mercado argentino, históricamente comprador de textiles paraguayos, muestra señales de reactivación, abriendo nuevas posibilidades estratégicas.
“Trabajar con Argentina sigue siendo muy relevante, ya que genera un impacto más profundo en la economía local en comparación con Brasil”, destacó Colombino.
El 2025 podría consolidar un mayor crecimiento del sector, impulsado por la estabilidad económica y la demanda regional. Con su rica herencia cultural e innovación, la industria textil paraguaya se posiciona como un referente emergente en diseño y sostenibilidad a nivel regional.
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