Siguiendo la tendencia “verde”, Samsung lanzó un nuevo producto para el sector corporativo

Samsung, enfocándose en la sustentabilidad empresarial y preservación del medio ambiente, presentó los acondicionadores de aire industriales pertenecientes a su línea blanca.
Este producto cuenta con el nuevo sistema DVM S (Digital Variable Multi) que permite adaptar el flujo del refrigerante y el trabajo del compresor, a la demanda de climatización de cada rincón de un edificio.
Teniendo en cuenta la importancia del cuidado del medio ambiente, todos los equipos DVM S utilizan refrigerante R410A, que ayuda a eliminar los contaminantes del aire y frenar el uso de materiales con alto potencial de calentamiento global.
Todo esto, sumado a la versatilidad en la instalación, el ahorro energético mediante el uso de calefacción por bomba de calor y la posibilidad de proporcionar agua caliente con este mismo sistema, hace de estos equipos la opción más verde y flexible para climatizar cualquier tipo de construcción.
“Queremos es que las empresas cuenten con tecnología de primera y que a su vez puedan desarrollarse de manera sustentable.” comentó María Eugenia Doldán, Encargada de Marketing.
Asimismo, la marca surcoreana presentó los nuevos televisores SUHD con mayor rango de color, un brillo máximo más alto y mayor contraste.
Las pantallas del SUHD TV cuentan con tecnología Nano Cristal consiguiendo 64 veces mayor  precisión para  imágenes más impactantes y profundas; esta tecnología ofrece además al usuario disfrutar de una mayor eficiencia en la emisión de luz y durabilidad de la TV.
También posee la tecnología Peak Illuminator que permite que las imágenes sean más luminosas y cautivadoras.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.