Un negocio que no para: los invitados se vuelven más exigentes en los eventos (se gasta desde G. 500.000 por cada uno)

(Por LA) El mundo de la organización de eventos ha experimentado un cambio radical tras la pandemia. Según Tania Villalba, organizadora de eventos con una vasta experiencia en el rubro, "realmente hay un antes y un después que marcó mucho la demanda".

La necesidad de celebrar se ha incrementado de manera significativa, superando con creces los niveles pre pandemia. De hecho, Villalba señaló que la demanda actual ha crecido el doble o incluso al triple en comparación con años anteriores. Ella particularmente estima que organiza unos 150 eventos por año.

El tipo de eventos que predominan son los sociales, como bodas, cumpleaños, baby showers y celebraciones de 15 años encabezando la lista. "Hoy en día, organizar un evento social requiere planificación anticipada, debido a la alta demanda. Los lugares se llenan rápidamente, y es necesario reservar con bastante antelación, a veces hasta un año antes", comentó.

Uno de los cambios más notables que se ha dado en la organización de eventos postpandemia es el horario de realización. Según Villalba, antes, los eventos solían empezar en la noche y se extendían hasta altas horas de la madrugada. Sin embargo, hoy en día, las celebraciones tienden a iniciar en la tarde y finalizar alrededor de la medianoche, lo que ha permitido aprovechar más días de la semana, como los domingos, para realizar eventos.

En cuanto a las tendencias actuales, Villalba destacó que "la mayoría de las personas buscan espacios al aire libre, donde puedan disfrutar de la naturaleza y aprovechar las horas de sol". Los eventos en locales cerrados han quedado un poco rezagados, ya que la preferencia se ha volcado hacia terrazas y patios con vistas agradables.

El aumento en la demanda también ha impactado los costos de organizar un evento. "El promedio por persona hoy en día puede variar entre G. 500.000 y G. 1.000.000, dependiendo de los requerimientos específicos de cada cliente", explicó. Este aumento en los precios es reflejo de la creciente demanda y de la mayor inversión realizada para garantizar eventos de alta calidad.

En el ámbito corporativo, la demanda también creció considerablemente. Cada vez más empresas están optando por organizar eventos para sus colaboradores y clientes, lo que ha abierto un nuevo nicho de mercado para los organizadores. Villalba aseguró que "las empresas han vuelto a apostar por los eventos, y eso ha generado un impacto positivo en el sector".

Finalmente, Villalba compartió un consejo fundamental para quienes planean organizar un evento: "El secreto está en la elección de los proveedores y en contar con un equipo humano de calidad. Un evento conlleva una carga emocional importante, y rodearse de profesionales hace toda la diferencia en el resultado final".

Con la demanda en aumento y las expectativas más altas que nunca, el sector de la organización de eventos sigue en pleno crecimiento, adaptándose a las nuevas tendencias y desafíos que presenta el mundo postpandemia

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