¿Te dan bolsas descartables en las compras en otros países? Hablan los corresponsales

Carolina Randado, desde Groningen, Holanda: “En los Países Bajos si queres una bolsa después de hacer tus compras la tenés que comprar. El precio varia según tamaño y calidad: puede costar entre 5 y 50 centavos de euro. En mi casa siempre tenemos bolsas grandes y resistentes en el auto o la bicicleta, y yo tengo una de tela en mi cartera todo el tiempo, por si se me ocurre hacer compras inesperadas. Si uno compra en el super casi todo viene envuelto en plástico o las malas de tela. Aún lo orgánico. Una pena a gusto personal porque así también se contamina. Si comprás en el mercado al aire libre todo está suelto. En el caso de la ropa tampoco se dan bolsas gratis. Si compras ropa y no llevaste tu bolsa te la cobran (como en H&M o VeroModa), y en el caso de otras marcas como Zara, Bershka o Pull&Bear te preguntan si las vas a querer o si tienes lugar en tu cartera. Primark es la única marca "popular" que da bolsas de papel. ¡Ah! Y en algunos super para las verduras también te dan bolsas de papel…”.    

¿Y en otros países, cómo será? Leé más aquí.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.