“El Puente de la Integración termina en el lado paraguayo y no va a ningún lado. Eso hace que Ciudad del Este tenga que soportar por dos años más el tráfico de camiones, un problema serio porque son dos años de no generar el cambio, son dos años en los que se degradará más la calidad de vida”, advirtió Óscar Airaldi, secretario general de la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este.
La idea detrás de la construcción de un segundo puente sobre el río Paraná, entre la localidad paraguaya de Presidente Franco y la ciudad brasileña de Foz de Iguazú es descongestionar el Puente de la Amistad, y destinar el nuevo viaducto al paso de transportes pesados.
Se convertirá así en la principal ruta comercial en la región y hará que el Puente de la Amistad sirva solamente para el tránsito de automóviles livianos y buses turísticos. La inauguración oficial debía haberse realizado a finales del año pasado, pero tras la suspensión del acto aún no se dio a conocer la nueva fecha.
Pero el problema principal es que las obras complementarias en el lado paraguayo están apenas en su etapa inicial y falta completar las conexiones viales con las rutas nacionales. ”Falta otro puente de 500 m sobre el Monday. En el momento en el que se juntaron las dos cabeceras ya tendrían que haber terminado lo otro, pero no tenemos ni siquiera un rancho para aduana”, se quejó el empresario.
Por su parte Iván Airaldi, empresario y referente de las mipymes de Ciudad del Este, afirmó que “todo colabora para tener la nueva versión de Ciudad del Este, y si bien el Puente de la Integración es un logro muy importante, no vemos obras complementarias, ni infraestructura pública llegando al puente; vemos solamente una vía, y la construcción de unas rotondas, y eso es todo lo que hay”.
El emprendedor abogó no solo por una mayor inversión en infraestructura de obras complementarias, sino en un reordenamiento territorial. “¿Qué quieren hacer con esa región el gobierno central, el departamental y el distrital? ¿Quieren convertirla en una zona comercial-turística? Porque esa zona tiene mucho potencial, ahí hay muchos asentamientos y casas, y hay que ver si eso se va a sobrevalorizar”, se preguntó.
Mencionó que uno de los planes para el desarrollo inmobiliario, el proyecto Oráculo, despertó el interés de inversionistas judíos españoles. Se estima que demandará una inversión de US$ 2.000 millones y apunta a cambios de conceptos para la región de las Tres Fronteras.
La habilitación del Puente de la Integración impulsará la economía de la región desde diferentes ángulos. Proyectos y planes no faltan, pero sí una mayor agilidad desde el sector público.
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