¿Dónde está la marca del vino?

(Por Florencia Parodi, comunicadora especializada en vinos) Estar frente a una góndola de vinos puede ser abrumador. Nos encontramos con muchas etiquetas, palabras, nombres, colores y a veces hay tanto, que terminamos eligiendo lo que conocemos, porque ese es nuestro lugar seguro. En una industria con tanta diversidad, es necesario construir caminos que acerquen y conecten.

El vino, además de ser complejo a nivel producto, es tal vez más complejo a nivel marca. Resulta que cada elemento de una botella de vino, como el diseño de su etiqueta, la uva, la región, la bodega, o el nombre del enólogo, es una marca en sí misma. Y todas conviven al mismo tiempo, compitiendo por nuestra atención.

Cuando participo de catas con voceros de bodegas y tengo el privilegio de probar sus vinos junto a ellos, muchas veces me quedo con las ganas de entender qué es lo que realmente quieren destacar como marca. Porque más allá del producto, transmitir con claridad la narrativa de una bodega es fundamental para fortalecer su posicionamiento e impulsar su comercialización.

Y cuando una marca todavía no tiene completamente definido aquello que la hace única, aparece el exceso de storytelling, algo muy común en esta categoría, en la que el relato muchas veces se confunde con acumulación de información. Cuando queremos decir todo, terminamos con mucho de nada concreto.

Esto, sin dudas, impacta de manera distinta según quién esté del otro lado. Sabemos que, como en todas las industrias, en la del vino también hay distintos tipos de consumidores. Algunos son entusiastas con ganas de profundizar y aprender, con lo cual decodificar el vino en sus múltiples capas es parte de la experiencia; pero ¿qué pasa con el consumidor que disfruta del vino desde un lugar más simple y hedonista? ¿Cómo se habla con este consumidor?

Creo que, cuando estamos fuera de las esferas de conocedores y entusiastas acérrimos, las marcas de vino deben definir una propuesta de valor clara, anclada ya sea en un estilo, en una filosofía de elaboración, en un rango de calidad. Una marca que trascienda las expresiones particulares de cada vino.

Ahora bien, esto no significa que todo lo demás pierda importancia, ya que la historia, la cultura, el origen, las personas son parte esencial del vino. El desafío es encontrar el equilibrio justo para transmitir algo único, coherente y consistente en el tiempo, que no banalice la industria, pero tampoco cohíba a las personas.

Esta claridad y consistencia en la comunicación deben llegar desde la marca, con un discurso marcario con identidad bien definida, ya que para vender necesitamos diferenciarnos y conectarnos con la gente en un mar de ofertas.

En esta premisa también es clave que no “reduzcamos” una marca de vinos a una de mayonesa. Una marca de vinos necesita ser interpretada en toda su complejidad. Pero también se necesita encontrar formas claras y coherentes de comunicarla, para que la bodega pueda enfocar sus esfuerzos y el consumidor no tenga que esforzarse para descifrarla.

Tu opinión enriquece este artículo:

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.