La actividad, denominada Paraguay-Suiza: Exportación Práctica, lecciones que no están en los manuales, fue organizada por la Cámara de Comercio Paraguayo-Suiza y reunió a empresarios interesados en explorar oportunidades de exportación de alimentos y bebidas hacia Suiza y los demás países que integran la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), como Noruega, Islandia y Liechtenstein.
En conversación con InfoNegocios, el embajador de Suiza en Paraguay, Álvaro Borghi, destacó que las relaciones bilaterales atraviesan un momento positivo, impulsadas por avances diplomáticos y comerciales registrados durante los últimos años.
“Las relaciones son muy buenas. De hecho, el año pasado tuvimos acá en Asunción la primera visita de un canciller suizo de la historia de las relaciones bilaterales”, señaló.
El diplomático recordó además que uno de los acontecimientos más relevantes para el comercio entre ambas regiones fue la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y el EFTA, un proceso que ahora avanza hacia las etapas de ratificación parlamentaria.
“La idea es generar aún más impulso para los intercambios comerciales”, afirmó Borghi.
Para Rafael Rodríguez Medeiros, presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo-Suiza, el potencial paraguayo para abastecer a mercados europeos es considerable, especialmente en el rubro alimenticio.
“Los productos que tenemos acá en Paraguay son de altísima calidad y también interesan mucho al mercado suizo”, aseguró.
Según el diplomático, el acuerdo comercial podría traducirse en mejores condiciones de acceso para los exportadores paraguayos mediante incentivos y reducciones arancelarias.
“Eso va a abrir muchas oportunidades para la relación comercial. Los productos ya están prácticamente listos y la relación ya existe”, sostuvo.
Pero vender en Suiza implica mucho más que cumplir requisitos sanitarios o logísticos. La jornada estuvo enfocada precisamente en aquellos aspectos que suelen marcar la diferencia entre una negociación exitosa y una oportunidad perdida.
“La charla se trató de lo que es más difícil cuando se empieza una relación: las diferencias culturales y las diferencias entre continentes”, explicó Rodríguez Medeiros.
La puntualidad, el cumplimiento de compromisos, la estabilidad en la calidad y la construcción de relaciones duraderas son algunos de los aspectos especialmente valorados por los compradores europeos.
“Tenemos que cambiar también nuestras actitudes para que el mercado pueda aceptar nuestro producto y, mucho más que eso, crear una relación de largo plazo”, agregó.
Actualmente, Paraguay importa de Suiza principalmente productos farmacéuticos, chocolates, quesos y otros alimentos de alto valor agregado. Del lado suizo también destacan las exportaciones de relojes, maquinaria especializada y equipamientos médicos.
Sin embargo, el foco de la Cámara Paraguayo-Suiza está puesto en ampliar el flujo en sentido contrario: lograr que más alimentos paraguayos lleguen a las góndolas europeas.
Con consumidores que valoran la calidad, la trazabilidad y la confiabilidad de los proveedores, Suiza aparece como un mercado desafiante, pero también como una puerta de entrada estratégica para que los productos paraguayos ganen presencia en Europa y en los demás países del bloque EFTA.
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