Al frente del relacionamiento con los clientes está Norman Forster, gerente comercial y de relacionamiento de la firma. “Mi rol está en el acompañamiento, en el primer saludo estamos presentes”, explica, remarcando que su trabajo comienza incluso antes de que el inversor pise suelo paraguayo.
MAYN nació como una estructura legal, pero con el tiempo entendió que eso ya no alcanzaba. Hoy se presenta como MAYN Softlanding Experts y se dedica “100% al acompañamiento integral a las personas y empresas que vienen a invertir en el país”. La diferencia, según Forster, está en el enfoque: no se trata solo de procesos o trámites aislados, sino de una gestión integral que permita que el proyecto se desarrolle, se optimice y arranque a operar.
“Paraguay está en el ruido”, dice Forster, y la frase resume bien el momento que vive actualmente el país, ya que inversores de distintas nacionalidades comienzan a mirar al mercado local, atraídos por los regímenes de incentivo, la estabilidad macroeconómica y el reciente grado de inversión. Sin embargo, también llegan con dudas, poco tiempo y, muchas veces, sin contactos. Ahí es donde MAYN busca reducir la fricción: “el one stop shop, que desde MAYN el inversor pueda levantar la mirada y decir: ‘bueno, voy para allá, pero voy con ustedes’”.
El trabajo cotidiano implica reuniones virtuales con personas que todavía están fuera del país, otras presenciales con quienes ya están en Paraguay, y un seguimiento que puede durar meses. “Están atados a procedimientos de establecimiento de empresas, regímenes especiales y más cosas”, señala Forster, destacando que el acompañamiento no termina cuando se firma un papel.
En cuanto a los sectores que hoy muestran mayor dinamismo, la industrialización aparece al frente. Proyectos de maquila textil, plásticos y procesamiento de alimentos forman parte del radar, impulsados en buena medida por capitales regionales. Para Forster, el impacto va más allá de la inversión inicial: empleo, impuestos y encadenamientos productivos forman parte de “una rueda grande” en la que el resultado ideal es “ganar o ganar”.
Otro diferencial es el trabajo como nexo dentro del ecosistema local. MAYN conecta inversores con socios productivos, proveedores y actores clave. “Estamos a dos telefonazos de conseguir el número de teléfono de con quien quieran hablar”, comenta Forster, aunque advierte que también es clave que “importa mucho de la mano de quién venís a Paraguay”, para evitar malas primeras experiencias.
La relación público-privada también juega un rol central. Forster destaca la apertura de las autoridades y la participación en espacios de diálogo, como el summit organizado por la firma, donde representantes de Migraciones, Industria y Comercio respondieron preguntas a micrófono abierto. Digitalización, optimización de procesos y due diligence aparecen como ejes del debate.
Al final, la vara con la que miden el éxito son las inversiones concretadas. “La categoría es de éxito cuando vemos que el cliente pudo lograr lo que se propuso y, si se puede, un poco más”. De esta forma, MAYN apuesta a que el inversor no solo llegue, sino que se quede y crezca.
Tu opinión enriquece este artículo: