Esta semana, referentes del sector de mipymes alertaron sobre la supuesta falta de disciplina en algunos jóvenes, que no estarían cumpliendo horarios y que, por dicho motivo, algunas empresas volvieron a contratar a personas con más experiencia laboral.
Según Pineda, el sistema laboral cambió y lo hizo por tres factores: el contexto de los negocios, la tecnología y las nuevas expectativas de las personas sobre dónde invierten su tiempo y energía. En ese nuevo escenario, el compromiso se construye y ya no se da por sentado.
La especialista destacó que el país atraviesa un momento particular en el que muchas organizaciones están en pleno proceso de profesionalización, con estructuras y modelos de gestión que todavía se están consolidando. Al mismo tiempo, los colaboradores elevan sus exigencias en cuanto a desarrollo, liderazgo y condiciones laborales. “Esa combinación exige de por sí una mayor atención a este tema”, subrayó.
Mito generacional: no es solo cosa de jóvenes
Un punto que aclaró es que este fenómeno no responde a una cuestión etaria. “Conversando con perfiles de distintas edades, se repite lo mismo: las personas hoy tienen más claridad sobre qué valoran, qué les hace sentido y bajo qué condiciones deciden involucrarse en un trabajo”, explicó.
Para las empresas, esto implica mayor precisión. La recomendación de Pineda es entender qué aporte necesitan de sus equipos, identificar competencias críticas para cumplir objetivos y, a partir de ahí, definir perfiles con claridad.
En lugar de enfocarse en rangos etarios, la ejecutiva propone pensar en cómo construir equipos que realmente funcionen, combinando experiencia, capacidad de adaptación, criterio y ejecución. “Más que enfocarse en edades, el desafío está en cómo se construyen equipos que funcionen”, remató.
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