Hablemos sobre salario on demand, una herramienta que debe usarse con prudencia para no destruir las finanzas

Pedir un adelanto del sueldo probablemente es una práctica a la que todo empleado tuvo que recurrir alguna vez; ahora se la conoce como salario on demand, y hasta ya hay aplicaciones que facilitan la operación. Pero… hay que tener cuidado para que esta opción, que puede salvar situaciones urgentes, no se convierta en un bumerán que destruya las finanzas personales, opinan los expertos.

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Hacer que el sueldo alcance a cubrir las necesidades del mes no siempre es posible, por lo que el asalariado muchas veces se ve obligado a recurrir a préstamos de entidades financieras, o de parientes, o pedir un adelanto de sus haberes. Y en algunos países ya hay aplicaciones que ofrecen el servicio de anticipo de emolumentos, con una presencia creciente en el mercado.

Por caso, en México la encuesta sobre las finanzas de los hogares mostró que el 21,7% de los empleados recurre a adelantos de nómina y el 17,9% a un crédito o préstamo bancario. Aplicaciones como HARO, minu y Klinc, en el país azteca, facilitan el acceso de los asalariados a los adelantos. ¿Qué tan recomendable es recurrir al anticipo del salario?

“Siempre es bueno que la persona que recurra al salario on demand lo utilice con prudencia porque bien utilizado puede ser una herramienta para balancear las necesidades del mes, pero si se abusa puede llevar a que una persona, a fin de mes, ya no cobre nada, con el desequilibrio que eso supone para sus finanzas”, afirmó el economista Amilcar Ferreira.

Pero antes de continuar, ¿qué es el salario on demand? “Es el reclamo del ingreso que me corresponde por los días ya trabajados. Puedo demandar que ya colaboré, que ya entregué a la empresa el valor en concepto de trabajo y que tengo derecho a retirar la remuneración correspondiente”, respondió la experta en educación financiera, la economista Gloria Ayala Person.

Para Ferreira el salario on demand es una herramienta útil, pero para recurrir a ella es clave tener en cuenta el uso responsable. “Lo otro que hay que tener en cuenta es que sea limitado. En mi experiencia como consultor suelo ver que no es bueno que sea de montos demasiado altos”, resaltó.

Ayala Person advirtió que “el problema es que no tenemos hábitos saludables y puede suceder que el trabajador elija esa línea de anticipo de salario como si fuera parte de su sueldo, que encima puede tener un costo financiero; además le genera una falsa ilusión de prosperidad, porque asume que tiene un ingreso extraordinario de salario, y eso, después explota en la vida real”.

La especialista puso el ejemplo de una persona que tiene un salario de G. 2 millones y pide un adelanto de G. 500.000. “Se acostumbra a vivir con G. 2,5 millones, llega el día de cobro a fin de mes, se le deposita el sueldo pero solo recibe G. 1,5 millones. Los G. 2 millones le alcanzaba hasta el 20 del mes, por lo que G. 1,5 millones le va a cubrir hasta el 15, y ya va a necesitar otra vez un adelanto, que ahora va a ser de G. 1 millón”, apuntó.

Quienes cobran la nómina de la empresa a través de un banco también pueden pedir adelantos, pues las entidades bancarias y financieras le ofrecen al trabajador la posibilidad de retirar su anticipo de salario, pero cobrando una tasa de interés. El promedio del mercado ronda el 30% de interés, más IVA, más seguro de vida, que es más caro comparado con un crédito personal, y si la asimilamos a una tarjeta de crédito se ve que es alrededor del doble.

“Es una herramienta para casos de emergencia. Te permite acceder a dinero para solucionar una urgencia, entendiendo que apenas te paguen tu salario, eso se va a compensar con otros ajustes, recortando otros gastos”, remarcó Ayala.

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