El ahorro privado en el sistema financiero paraguayo volvió a mostrar señales de expansión al cierre del primer trimestre de 2026. De acuerdo con un análisis elaborado por DCR Consultoría Económica y Financiera, con base en datos del Banco Central del Paraguay (BCP), los depósitos del sector privado en bancos y financieras alcanzaron G. 151,8 billones a marzo, lo que representó un crecimiento interanual de 5,9%.
Para Daniel Correa, director de DCR Consultoría Económica y Financiera, el comportamiento de los depósitos confirma que el sistema financiero sigue siendo un canal relevante para captar el ahorro de empresas y familias. “El crecimiento de los depósitos privados muestra que el sistema financiero sigue captando ahorro de empresas y familias. Es una señal positiva de confianza, porque, aun en un contexto económico de incertidumbre en cuanto a las variables externas, los agentes mantienen recursos dentro del sistema”, explicó en entrevista con InfoNegocios.
Sin embargo, el economista señaló que el crecimiento total también debe leerse con cuidado, debido al efecto del tipo de cambio sobre los depósitos en moneda extranjera. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, el guaraní se apreció 18,7% frente al dólar, pasando de G. 7.994 a G. 6.503 por dólar, según los datos incluidos en el informe. Esa variación redujo el valor en guaraníes de los depósitos en dólares, aun cuando estos crecieron medidos en la divisa estadounidense.
“Ahora bien, el crecimiento total de 5,9% también debe leerse con cuidado, porque la apreciación del guaraní redujo el valor en guaraníes de los depósitos en dólares. Por eso, el dato central es que los depósitos siguen creciendo y el sistema conserva liquidez”, puntualizó Correa.
Al observar la composición por moneda, el informe muestra una expansión significativa tanto en guaraníes como en dólares. Los depósitos en moneda nacional alcanzaron G. 80,879 billones, con un aumento interanual de 16%. En tanto, los depósitos en moneda extranjera llegaron a US$ 10.908 millones, con un crecimiento de 18,4% frente a marzo de 2025.
Para Correa, el avance de los depósitos en moneda nacional es uno de los datos más relevantes para analizar la dinámica actual de la economía. “El aumento de 16% en moneda nacional muestra mayor confianza en el guaraní y probablemente también una búsqueda de mejores tasas en instrumentos locales”, indicó. Agregó que este fenómeno también evidencia “cierta tensión por captar la liquidez del sistema”, en un escenario donde los bancos compiten por atraer recursos.
Al mismo tiempo, el crecimiento de los depósitos en dólares confirma que la moneda extranjera sigue ocupando un lugar importante en las decisiones financieras de empresas y familias. “El crecimiento de 18,4% en dólares muestra que empresas y familias siguen viendo a la moneda extranjera como una reserva de valor importante”, sostuvo el director de DCR. Según el informe, la moneda nacional representó el 53,3% del total de depósitos a marzo, mientras que la moneda extranjera concentró el 46,7%.
Otro punto destacado es el mayor peso de los certificados de depósito, especialmente en moneda extranjera. En dólares, los CDs representaron 48,3% de los depósitos, por encima de las cuentas corrientes, con 32,7%, y del ahorro a la vista, con 18,8%. En moneda nacional, los certificados concentraron 39,3%, seguidos por las cuentas corrientes, con 37,4%, y el ahorro a la vista, con 22,1%.
“El aumento de los certificados de depósito refleja principalmente una búsqueda de mayor rendimiento. Los ahorristas están dispuestos a dejar su dinero por más tiempo si reciben una tasa más atractiva”, explicó Correa. En el caso de la moneda extranjera, también identificó una estrategia de protección patrimonial. “Los CDs en dólares representan 48,3% de los depósitos en moneda extranjera, lo que muestra una combinación de rendimiento y protección patrimonial”, afirmó.
La tendencia también se observa en la estructura de liquidez. En moneda nacional, los instrumentos líquidos representaron 59,5% a marzo de 2026, frente al 63,6% de marzo de 2025 y el 65,5% de marzo de 2024. En contrapartida, los instrumentos a plazo subieron hasta 40,5%, reflejando un traslado gradual hacia alternativas de mayor permanencia.
Para el economista, este comportamiento puede interpretarse como una señal de estabilidad financiera, pero también como una respuesta lógica a mejores tasas. “Los depositantes no están dejando todo en instrumentos líquidos de corto plazo, sino que aceptan plazos más largos. Pero también está muy vinculado a las tasas de interés”, remarcó.
En ese sentido, el informe muestra un sistema financiero que mantiene liquidez, capacidad de captación y una base de ahorro en expansión. La preferencia por instrumentos a plazo revela que empresas y familias no solo buscan resguardar sus recursos, sino también obtener mejores rendimientos en un escenario de cambios cambiarios y financieros. “En resumen, vemos más confianza, pero también una conducta racional de búsqueda de rendimiento”, concluyó Correa.
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