“Por ejemplo, el Impuesto a la Renta Personal sigue siendo un impuesto tremendamente generoso con muchas deductibilidades. Y es un impuesto que grava principalmente a la gente de mayores ingresos, entonces ese es un impuesto que probablemente revisemos”, dijo textualmente Peña ante las consultas sobre el déficit fiscal. La periodista del medio de la Tribu le había propuesto tocar el IVA, debido a que dicho tributo es general y en ningún otro país se tiene un porcentaje como el que rige en Paraguay.
Actualmente, la tasa máxima para el IRP es del 10%, dependiendo del producto. Sin embargo, el presidente hizo énfasis en que las deducciones permitidas hacen que, al final, el contribuyente pague poco y nada. “Es todavía muy generoso y es generoso para la gente de mayores ingresos. Hay que revisar eso. También hay muchas exoneraciones para la inversión privada que todavía podemos ir ajustando”, aseveró Peña.
No obstante, el director de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, indicó a InfoNegocios Paraguay que, por el momento, no existe ningún proyecto de cambio del IRP, pero adelantó que próximamente presentarán un proyecto para las reservas empresariales y los vehículos eléctricos.
Por su parte, Lilian de Torres, contadora, añadió que Peña tiene atribuciones para reducir las deducibilidades, pero que lo que hay que analizar es si sería una medida justa. “Cuando analizás bien, muchas veces, con un promedio de ingresos de G. 150 millones anuales, el pago del IRP golpea, aunque el presidente diga que estos tienen más ingresos”, aseveró.
A criterio de la contadora, los que menos pagan son las grandes personalidades, que, en general, reciben utilidades en vez de remuneraciones. “Se debe recordar que la gente de clase media sí o sí paga entre G. 6 y G. 10 millones al año, que es mucha plata”, opinó.
Torres explicó que, si un contribuyente paga G. 10 millones por el IRP, en teoría le sobran G. 100 millones, pero eso no se ajusta a la realidad. Aseguró que este estrato se endeuda para comprarse una casa o un auto. “Para mí, lo más viable es hacer una escala, porque no es lo mismo tener G. 300 millones al año que G. 4.000 millones, donde sí ya formás parte de un estrato privilegiado”, complementó.
Finalmente, recomendó que el Gobierno analice si los contribuyentes de mayores ingresos efectivamente tributan todo lo que deben, debido a que suelen existir facilidades para la evasión en determinados impuestos. “Hay que tener en cuenta también que el profesional que gana G. 6 millones no solo paga eso por el IRP, también paga IVA mes a mes y no deduce prácticamente nada”, culminó.
Tu opinión enriquece este artículo: