Paraguay anhela un acuerdo automotriz con Brasil aprovechando el crecimiento del sector

Paraguay está trabajando fuertemente para llegar a un acuerdo automotriz con el Brasil, de modo seguir impulsando dicho sector que ha crecido con ímpetu en los últimos años.
“Son muchos los beneficios de un eventual acuerdo. Entre ellos la generación de mano de obra. Actualmente unas 5.000 personas trabajan en el sector de autopartes y creemos que eso va a llegar a 10.000 a finales del año que viene”, estimó el viceministro de Industria, Oscar Stark.

Recordemos que en el marco de la 69° Cumbre del Mercosur, llevado a cabo en diciembre del 2015, autoridades del sector industrial de ambos países (Paraguay y Brasil) anunciaron la posibilidad de firmar en el 2016 un acuerdo automotriz para que fabricantes de autopartes y automóviles brasileños se instalen en nuestro país y que puedan exportar con arancel cero a otros destinos.

Por su parte, Brasil también otorgaría beneficios para que la producción paraguaya ingrese al mercado brasileño sin aranceles.
“Este acuerdo será muy beneficioso para nuestro país teniendo en cuenta que estamos empezando a producir vehículos”, acotó.

En los últimos años se han instalado grandes industrias automotrices en el país, operando bajo el régimen de maquila. Fabrican partes para marcas como Renault, Honda o Toyota, y en su mayor proporción llegaron de Brasil.

Los más importante es que todas estas firmas prevén aumentar sus inversiones entre el 2016 y 2018, de modo a generar más puestos de trabajo y aumentar los volúmenes de exportación.

Tu opinión enriquece este artículo:

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.