San Ignacio de Loyola habilitará una institución de educación superior desde el 2015

Para marzo del 2015, está prevista la apertura de la Universidad San Ignacio de Loyola (Usil-Py), que funcionará en el mismo predio que el colegio (avenida Venezuela esquina San Salvador), pero con una estructura totalmente independiente, que iniciará a erigirse apenas concluya el año lectivo 2014.
Rocío Robledo Yubero, rectora de la institución, comentó que iniciarán con dos carreras: Administración de Empresas, con énfasis en emprendimiento, ne­gocios internacionales y administración hotelera; y la carrera de Marke­ting.
Cabe mencionar que ya están aprobadas cuatro facultades y siete carreras.
En cuanto al plantel docente, la directiva destacó que todos los profesionales cuentan con posgrado y son fluentes en idioma inglés.
La institución cuenta además con alianzas en diversos países a través de USIL Perú, San Ignacio Co­llege, en Miami y Broward College, en el condado de Broward, en Florida.

En un rubro dominado por hombres, una joven lidera un autocentro con tecnología única en Misiones

(Por NL) Lo que comenzó como un pequeño lavadero de vehículos en San Ignacio, Misiones, hoy se convirtió en un autocentro que apuesta por tecnología de última generación, servicios especializados y atención premium en el sur del país. Detrás del proyecto está Florencia Velázquez, una joven emprendedora de 25 años que decidió abrirse camino en un rubro históricamente liderado por hombres y que actualmente está al frente de Massimo Autocentro.

Kiantar Betancourt: “Si Paraguay concreta acuerdos con 5 o 10 países, podría generar US$ 500 millones anuales en créditos de carbono”

(Por BR) El Banco Mundial reveló en su informe Estado y Tendencias de la fijación de precios del carbono 2026 que los gobiernos recaudaron más de US$ 107.000 millones mediante mecanismos de fijación de precios del carbono, triplicando los ingresos obtenidos hace una década. El estudio analiza 87 sistemas de fijación de precios del carbono y concluye que las principales economías de ingresos medios ya operan o planean implementar herramientas de este tipo para cumplir metas climáticas y sostener sus procesos de desarrollo.