San Ignacio de Loyola habilitará una institución de educación superior desde el 2015

Para marzo del 2015, está prevista la apertura de la Universidad San Ignacio de Loyola (Usil-Py), que funcionará en el mismo predio que el colegio (avenida Venezuela esquina San Salvador), pero con una estructura totalmente independiente, que iniciará a erigirse apenas concluya el año lectivo 2014.
Rocío Robledo Yubero, rectora de la institución, comentó que iniciarán con dos carreras: Administración de Empresas, con énfasis en emprendimiento, ne­gocios internacionales y administración hotelera; y la carrera de Marke­ting.
Cabe mencionar que ya están aprobadas cuatro facultades y siete carreras.
En cuanto al plantel docente, la directiva destacó que todos los profesionales cuentan con posgrado y son fluentes en idioma inglés.
La institución cuenta además con alianzas en diversos países a través de USIL Perú, San Ignacio Co­llege, en Miami y Broward College, en el condado de Broward, en Florida.

Lazos más estrechos con Taiwán en tecnología e inversiones: proyectan infraestructura de computación e inteligencia artificial soberana

Desde la apertura del mercado taiwanés para el pollo paraguayo hasta acuerdos vinculados a inteligencia artificial, ciberseguridad y formación financiera, la visita oficial del presidente Santiago Peña a Taiwán dejó una agenda cargada de anuncios económicos, tecnológicos y estratégicos. La gira, desarrollada del 7 al 10 de mayo, buscó reforzar una alianza histórica y posicionar al Paraguay en sectores de mayor valor agregado.

¿Puede Paraguay convertirse en un polo regional de inteligencia artificial y generar un cambio de paradigma tecnológico?

El acuerdo anunciado entre Paraguay y la República de China (Taiwán) para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial (IA) abrió un debate sobre la capacidad real del país para sostener un proyecto tecnológico de gran escala. Mientras el Gobierno proyecta posicionar a Paraguay como un referente regional en IA, apoyado en su energía renovable, especialistas advierten que el desafío no se limita a la disponibilidad eléctrica, sino que también involucra infraestructura digital, planificación estatal y capacidad de ejecución para competir en una industria dominada por las principales potencias tecnológicas del mundo.