El viceministro de Comunicación del MITIC, Enrique Biedermann, planteó la necesidad de avanzar hacia una comunicación gubernamental más cercana a la ciudadanía, centrada en las experiencias cotidianas de las personas y en el impacto concreto de las políticas públicas.
En una columna titulada “La comunicación del segundo tiempo: acercar el Gobierno a la gente y mostrar el Paraguay que somos”, el viceministro señaló que esta nueva etapa debe dar continuidad a la proyección del potencial del país, impulsada, entre otras iniciativas, por la campaña Paraguay Gigante, y fortalecer la conexión entre los resultados de la gestión y la vida diaria de los paraguayos.
Biedermann sostuvo que el desafío consiste en complementar la difusión de cifras, proyectos y anuncios con historias que permitan comprender el alcance de las acciones del Gobierno. En ese sentido, mencionó programas como Che Róga Porã y Hambre Cero, cuyas dimensiones deben comunicarse no solo a través de sus indicadores de cobertura y financiamiento, sino también mediante las experiencias de las familias, los estudiantes y las comunidades beneficiadas.
“Las cifras permiten dimensionar una política pública; las historias concretas ayudan a comprender su valor”, expresa el viceministro en su artículo, al destacar la importancia de mostrar cómo las iniciativas estatales inciden en la vida de las personas.
Articulación institucional y fortalecimiento de los medios
Otro de los ejes señalados es la necesidad de consolidar una línea comunicacional común entre las instituciones del Estado, mediante criterios compartidos, una mejor coordinación y herramientas que permitan transmitir los mensajes con mayor claridad y coherencia, respetando las particularidades de cada organismo.
El planteamiento incluye, además, el fortalecimiento de los medios del Estado y la mejora de la relación con los medios privados, en un contexto de permanente transformación de las formas de comunicar y acceder a la información.
Mostrar las capacidades del Paraguay
El viceministro también destacó la importancia de comunicar las experiencias que reflejan la capacidad del país para alcanzar objetivos de gran escala, como la organización de eventos deportivos internacionales, a partir del trabajo conjunto entre el sector público, el privado y la ciudadanía.
Asimismo, resaltó el valor de la identidad cultural paraguaya, la gastronomía, la música y las producciones nacionales como elementos que contribuyen a proyectar al Paraguay en el ámbito internacional y a fortalecer la confianza en las capacidades del país.
En ese marco, señaló que promover una visión positiva del desarrollo nacional no implica desconocer los desafíos pendientes, sino reconocer los avances y las oportunidades para continuar creciendo, construir alianzas y alcanzar nuevas metas, con respeto a la libertad y la soberanía.
Una comunicación centrada en las personas
La propuesta para esta nueva etapa apunta a integrar la proyección internacional del Paraguay con las realidades cotidianas de sus ciudadanos, para que la comunicación pública permita comprender no solo qué acciones se desarrollan, sino también qué representan para la población.
El objetivo, según expone Biedermann, es que los paraguayos se sientan parte del proceso de desarrollo nacional, reconozcan sus propias capacidades y puedan identificar cómo las políticas públicas contribuyen a generar oportunidades para las familias y las comunidades.
La comunicación del segundo tiempo busca, de esta manera, dar continuidad al trabajo realizado y acercarlo a la gente, mostrando tanto el Paraguay que se proyecta al mundo como el que construye su desarrollo día a día.
Tu opinión enriquece este artículo: