Sergio se dedica a la cocina desde los 16 años. Instaló un pequeño centro de producción en el fondo de la casa de su mamá, donde elaboraba rosquitas y otros panificados que luego llegaban a autoservicios y despensas de la zona bajo la marca Verapan.
“La verdad es que tuvo muy buena aceptación. Los productos secos, en especial, era algo que se llevaba como agua. Teníamos un patio baldío, que es de uno de los socios, estaba en la esquina y era súper linda la ubicación. Montamos ahí la cafetería; comenzamos como panadería y luego fuimos evolucionando porque éramos muy cafeteros”, comentó Vera.
El primer local tenía apenas 6x4 metros, mientras que la cocina ocupaba unos 2x2 metros. “Contamos con una planta alta y una capacidad aproximada para 140 personas”, mencionó.
Uno de los principales productos que permitió a Verapan diferenciarse en Luque fueron los panes de masa madre. Según Vera, antes los consumidores de la ciudad debían trasladarse hasta Asunción u otros puntos para encontrar este tipo de productos.
La panadería buscó así acercar una propuesta que hasta entonces tenía una oferta más limitada en la zona. Actualmente, los panes de Verapan llegan incluso a clientes de Palma Loma, Primer Barrio y Segundo Barrio, ampliando su radio de influencia más allá del entorno inmediato del local.
“Entre las opciones dulces, lo que más sale son los bollos y los croissants de manteca, especialmente por el trabajo de laminado que requiere su elaboración. Hay muy pocos lugares que tienen el nivel de laminado que tenemos”, dijo.
En cuanto a lo salado, uno de los productos con mayor salida es el sándwich de milanesa, preparado al momento con pan tipo pebete, lechuga y tomate. La propuesta también incluye sándwiches de pollo, empanadas y otras alternativas.
El café completa una propuesta pensada para que el cliente no solo llegue a merendar. Verapan trabaja actualmente con café de especialidad de 1200, tostadoría con la que abastece sus preparaciones a base de espresso, y también ofrece café en grano para llevar.
La lógica del negocio apunta a que el café sea la puerta de entrada, pero que la experiencia termine con algún producto para consumir en el local o llevar a casa. “Nunca vas a ver que alguien se va con las manos vacías”, afirmó Vera.
Verapan funciona de lunes a lunes. Los lunes abre desde las 13:00, mientras que de martes a domingo recibe clientes desde las 8:30 hasta aproximadamente las 21:00.
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