La delegación paraguaya integrada por un equipo mayoritariamente femenino logró en la edición anterior un destacado desempeño internacional, consolidándose entre los mejores de América y alcanzando el puesto 13 a nivel mundial en Francia. Este resultado marcó un hito para el país, y también abrió nuevamente las puertas para su clasificación entre los ocho mejores equipos del continente.
“Nos costó cuatro años que Paraguay pueda ingresar dentro de esta competencia, porque no reuníamos profesionales de este nivel”, explicó Verónica Pardo, vocera y coordinadora del proyecto. La delegación está conformada por las pasteleras Johana Borgognon, Chiara Pederzani, Bella Rosa Estigarribia y Tomás Arrua, quienes representarán nuevamente al país en una competencia que reúne a los mejores talentos del mundo. La preparación del equipo comenzó formalmente en septiembre y se extiende con entrenamientos intensivos semanales.
Uno de los aspectos más destacados del grupo es su identidad cultural. En ediciones anteriores, las creaciones incorporaron elementos simbólicos del Paraguay como la flor de mburucuyá. Para esta nueva participación, el objetivo es mantener esa línea, sumando sabores y referencias que conecten con la identidad nacional sin perder competitividad técnica. “El paraguayo brilla donde va. En nuestra primera competencia llegamos con formaciones básicas, mientras otros equipos tenían tecnología avanzada. Aun así, obtuvimos medalla”, recordó Pardo.
La preparación para la competencia es altamente rigurosa. El equipo trabaja junto a maestros franceses MOF (Meilleurs Ouvriers de France), considerados entre los más prestigiosos del mundo en el rubro de la pastelería. Su llegada a Paraguay tiene como objetivo elevar el nivel técnico de las participantes y ajustar cada detalle de las presentaciones.
Las exigencias de la competencia incluyen la elaboración de esculturas en chocolate, azúcar e incluso hielo, con piezas de gran escala y complejidad artística. Según explicó Pardo, cada sesión de entrenamiento puede implicar un costo de entre tres y cuatro millones de euros en materiales y logística.
Más allá del nivel técnico, el principal obstáculo del equipo es económico. La participación internacional requiere una inversión elevada en insumos, traslados, formación y logística, lo que obliga a las integrantes a realizar constantes actividades de recaudación. Actualmente, el equipo realiza eventos semanales de producción artística y gastronómica para financiar su preparación. Sin embargo, el presupuesto sigue siendo una de las principales barreras. “Tenemos el nivel técnico, pero el desafío es el apoyo económico. Sin eso, es muy difícil sostener la preparación”, señaló Pardo.
En ese contexto, incluso recibieron colaboraciones puntuales desde el exterior, como donaciones logísticas que ayudan a cubrir parte de los costos de movilidad durante la preparación. “El objetivo también es que sepan dónde queda Paraguay, qué somos y qué podemos hacer”, afirmó Pardo.
El objetivo es consolidar a Paraguay como un referente emergente en la pastelería de alto nivel, demostrando que el talento local puede competir de igual a igual con las potencias mundiales es así que para las personas que quieran colaron pueden contactarse a través del instagram: https://www.instagram.com/cmpatisserie_paraguay/
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