“Malandra nace desde de un proyecto entre amigos, a mí siempre me gustó, el café de especialidad y siempre tuve la idea de abrir un café. Y me uní a un amigo que ya tenía un pequeño espacio donde no estaba haciendo nada y necesitaba como un proyecto para sacar adelante. Y bueno, fue así que empezamos con el café”, contó Ayelen.
El local se encuentra disponible junto a un lavadero boutique de autos. Esa coincidencia marcó el punto de partida de lo que hoy es un rincón acogedor para todo tipo de público: quienes dejan su vehículo a lavar, quienes pasean por la zona o quienes buscan un espacio agradable para comer rico o tomar algo.
Ayelén destacó que la impronta de Malandra es su versatilidad, ya que combina café, gastronomía y coctelería, logrando atraer a un público amplio y curioso. Parte de su identidad también surge del nombre, “a mi socio y a mí nos gustan mucho los gatos, y los gatos son un poco malandros, de ahí el nombre”, contó. Así, el espíritu libre, curioso y algo misterioso del gato se convirtió en símbolo del lugar.
En Malandra ofrecen café de especialidad boliviana de la marca Antillas, que son tostados en Paraguay, cuidadosamente seleccionados por su perfil que equilibra lo dulce y lo cítrico. Este blend es el que actualmente se utiliza en las máquinas de café del local. “Es un perfil que celebra como la armonía entre lo dulce y lo cítrico, que es lo que nosotros ahora mismo ofrecemos, tenemos cuatro granos de diferentes sabores para ofrecer como para todo tipo de público, los que les gusta lo cítrico, chocolatoso, etc”, detalló Ayelen.
Además, Malandra trabaja en el desarrollo de una línea de coctelería a base de café, que incluirá bebidas con y sin alcohol, elaboradas a partir de cold brew y otros métodos. En cuanto a lo gastronómico, poseen opciones de desayuno como huevos revueltos, croissants mixtos y panificados artesanales, hasta alternativas más elaboradas como focaccias de masa madre, sándwiches con brisket ahumado, tartas y un trío de empanadas con salsas de la casa.
Por la noche, el menú suma pizzas elaboradas con masa madre y una carta de tragos que mezcla clásicos con creaciones propias. Entre las opciones destacadas se encuentra “La Clara”, un refrescante trago de cerveza con jugo de limón, además de vermut con soda, gin tonic, cerveza y vino blanco.
A pesar de su reciente apertura, la receptividad del público fue notable. Ayelén comentó que los clientes se muestran abiertos a probar nuevas combinaciones, sobre todo cuando reciben una explicación sobre el producto. “La gente está muy receptiva. Todo lo que ofrecemos lo probamos antes entre nosotros y amigos, así que sabemos que funciona. El cliente agradece cuando le contás qué está consumiendo”, destacó. El local se encuentra sobre Olegario Victor Andrade, 1176 y abre de 8:00 a 20:00, aunque ya planean extender el horario nocturno durante marzo.
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