“Cuando no hay competencia en el mercado, alguien siempre paga el costo. Generalmente es el consumidor, porque los sobrecostos se trasladan en producción y en toda la cadena de valor”, afirmó Salgueiro.
Según la experta, un mercado competitivo beneficia a todos los agentes: consumidores, empresas grandes y pequeñas, y hasta impulsa el desarrollo de nuevos mercados. “La competencia obliga a mejorar la calidad, el precio y el output. Hoy, aproximadamente 140 países cuentan con leyes de competencia, y Paraguay no es la excepción”, agregó.
Acuerdos colusorios: fijar precios y repartirse el mercado
Entre las prácticas más comunes que violan la ley están los acuerdos colusorios, que incluyen fijar precios, repartirse clientes o zonas, o reducir la capacidad de producción para elevar precios.
“Esto no es legal. Empresas que se reparten el mercado o fijan precios están incurriendo en infracción directa. Y los que sufren primero son los consumidores y las mipymes que dependen de la cadena de valor”, explicó Salgueiro.
Las licitaciones colusorias son consideradas aún más graves, ya que afectan directamente al Estado y al erario público. “Cuando las empresas acuerdan precios más altos o se reparten las ofertas, se genera deficiencia en educación, obras públicas e insumos médicos”, añadió.
Posición dominante y abuso
Tener una posición dominante no es ilegal per se. Lo prohibido es abusar de esa posición para excluir competidores, como sucede con precios predatorios u otras estrategias que impiden la entrada de nuevos actores al mercado.
Prevención y buenas prácticas
Para reducir riesgos, Salgueiro recomendó compliance en competencia: conocer qué se puede y qué no se puede decir en reuniones, negociaciones o asociaciones empresariales.
“Muchas prácticas se hacían hace 10 o 15 años porque ‘siempre se hicieron así’. Hoy, la ley puede sancionarlas. Incluso conversaciones sobre precios futuros en gremios pueden ser infracciones”, alertó.
Destaca también la cooperación entre instituciones y la adopción de buenas prácticas de otros países, que ayudan a generar transparencia y cultura de competencia.
Las sanciones en Paraguay son principalmente multas millonarias establecidas por la Conacom, la autoridad de competencia. Además, la entidad puede imponer condicionamientos sobre lo que la empresa puede o no hacer en el mercado.
“La competencia afecta a todos los agentes del mercado: grandes, pequeños e independientes. Conocer la ley y aplicar buenas prácticas no es opcional: protege tu negocio y fortalece el mercado”, concluyó Salgueiro.
Tu opinión enriquece este artículo: