Conservador, pero más diversificado: cómo está cambiando el inversor paraguayo

(Por SR) El inversor paraguayo mantiene su perfil conservador y una fuerte preferencia por la renta fija, pero comienza a ampliar su cartera hacia fondos, acciones y nuevas alternativas. Mientras tanto, el mercado de capitales apunta a cerrar 2026 con unos US$ 8.200 millones en volumen de negociación.

El inversor paraguayo sigue priorizando la seguridad, la previsibilidad y los instrumentos regulados, pero lentamente está ampliando el abanico de alternativas para colocar sus recursos. El crecimiento de los fondos de inversión, las acciones y las herramientas tecnológicas está acompañando la transformación de un mercado de capitales que viene marcando nuevos récords de negociación.

Para Ulises Villanueva, gerente general de la Bolsa de Valores de Asunción (BVA), el perfil predominante continúa siendo conservador. “Siempre estamos muy interesados en generar riqueza con seguridad y tranquilidad. El inversor paraguayo como perfil general, sin lugar a dudas, es un perfil conservador”, explicó en entrevista con InfoNegocios.

Esta característica se refleja en la preferencia por instrumentos de renta fija, especialmente bonos financieros, bonos corporativos y certificados de depósito de ahorro (CDA). Se trata de alternativas que permiten al inversor conocer de antemano las condiciones de su colocación y proyectar sus flujos de ingresos.

Sin embargo, la composición del mercado comienza a mostrar señales de diversificación. Villanueva señaló que, en septiembre, los bonos representaron alrededor del 94% de las operaciones, mientras que los instrumentos de renta variable, principalmente las acciones, alcanzaron aproximadamente el 5%. Los fondos de inversión todavía representan menos del 1%, aunque ya comienzan a ser considerados como una alternativa por los inversores.

El crecimiento no se limita a la variedad de instrumentos. También se refleja en el volumen de negocios. Durante 2025, el mercado de valores registró alrededor de US$ 8.000 millones en volumen de negociación, mientras que, al cierre de septiembre de 2026, ya acumulaba unos US$ 7.200 millones.

Con este ritmo, Villanueva estima que el año podría terminar con aproximadamente US$ 8.200 millones, superando nuevamente los niveles de negociación registrados anteriormente.

Sin embargo, uno de los datos que mejor reflejan la evolución del mercado es la distribución de las operaciones entre los mercados primario y secundario. En septiembre, el 80% de la negociación correspondió al mercado secundario, mientras que el primario representó el 20%.

Para Villanueva, esto demuestra que el mercado de capitales dejó de ser únicamente un mecanismo de financiamiento para empresas que emiten títulos y pasó a convertirse también en una fuente de liquidez constante.

“Ya hemos pasado al siguiente nivel, que es que el mercado de capitales se ha convertido en un mercado de liquidez constante”, sostuvo.

Más opciones para diversificar

César Barreto, presidente de la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY), también observa un cambio en el comportamiento de los inversores. Desde la pandemia, explicó, existe una mayor búsqueda de alternativas que permitan diversificar los portafolios y mejorar la relación entre retorno y riesgo.

En paralelo, las administradoras de fondos comenzaron a ofrecer fondos mutuos de liquidez, que están captando recursos de empresas y grandes inversores que buscan mejores rendimientos sin resignar disponibilidad.

También crecen los fondos mutuos de renta fija, con plazos cada vez mayores, tanto en guaraníes como en dólares.

Barreto considera que esta demanda de nuevos instrumentos está generando un efecto positivo sobre el mercado. A medida que los inversores buscan más opciones, también aumenta el interés de las empresas por convertirse en emisoras y acceder al mercado de capitales como fuente de financiamiento.

“La desmaterialización de los bonos, las acciones y los CDAs, combinada con el desarrollo de los medios tecnológicos para abrir cuentas y realizar transacciones, genera facilidades para invertir que no existían anteriormente”, destacó en entrevista con nuestra redacción.

El próximo salto

El mercado también atraviesa una transformación institucional. Desde enero, CAVAPY concentra las funciones de registro, custodia, compensación y liquidación, mientras que la BVA mantiene las tareas de negociación. La separación de funciones responde a estándares internacionales y apunta a fortalecer la infraestructura del mercado.

Para los próximos años, Barreto ve oportunidades en una mayor integración con los mercados internacionales de capitales. Esto permitiría ampliar las alternativas disponibles para los inversores locales y, al mismo tiempo, poner a los emisores paraguayos frente a inversores regionales y globales.

Otro desafío señalado es el desarrollo de una industria de fondos de pensiones voluntarias. Según Barreto, estos vehículos podrían generar recursos de largo plazo para impulsar la demanda de bonos soberanos, corporativos y financieros con vencimientos de 10, 15 y hasta 20 años, además de contribuir al desarrollo de un mercado accionario más profundo.

Con más instrumentos y tecnología, la educación financiera aparece como una condición necesaria para acompañar el crecimiento. Villanueva remarcó que un inversor debe verificar que el instrumento esté autorizado, analizar si la rentabilidad ofrecida es coherente con el mercado, conocer quién administra la inversión y entender de qué manera podrá disponer de su dinero cuando lo necesite.

El desafío es ampliar la participación sin perder de vista la información y la seguridad. Villanueva señaló que, en países con mayor desarrollo de la educación financiera, la participación en los mercados de capitales puede llegar hasta el 60% de la población, lo que evidencia el margen de crecimiento que todavía existe.

Así, mientras el inversor paraguayo mantiene su ADN conservador, el mercado comienza a ofrecerle un menú más amplio. La combinación de mayor liquidez, tecnología, nuevos instrumentos e integración internacional podría llevar la diversificación a una nueva etapa en los próximos años.

Tu opinión enriquece este artículo:

La nueva familia del guaraní estará en plena circulación entre 2028 y 2029: cambian diseños, tamaños y seguridad

(Por MV) El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó la nueva familia de billetes del guaraní, la primera concebida de manera integral desde 1963. La renovación abarcará las seis denominaciones actualmente en circulación e incorporará nuevos diseños, medidas de seguridad, tamaños diferenciados y elementos vinculados con la historia, la cultura y la biodiversidad del país. La transición será gradual y los actuales billetes continuarán teniendo validez mientras sean reemplazados progresivamente.