Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.

Ya pasaron tres años y Pedacitos de Luna se convirtió en un puesto gastronómico reconocido del microcentro de Asunción, donde cada mañana muchas personas van a hacer una parada obligatoria para comprar desde sus tradicionales medialunas hasta los ya famosos churrasquitos.

Todo comenzó el 14 de febrero de 2023, durante una feria organizada por la Municipalidad de Asunción en una plaza del centro. Sin grandes expectativas, la pareja llevó 100 medialunas elaboradas de forma artesanal y el resultado fue mejor de lo imaginado. "En menos de seis horas vendimos toditos y desde esa vez ya no paramos", recordó Milagros en conversación con InfoNegocios.

Ese fue el impulso para seguir creciendo ya que inclusive el nombre del emprendimiento surgió con ayuda de sus primeros clientes, quienes participaron de una votación y eligieron Pedacitos de Luna, una referencia a las medialunas con las que nació el negocio y al cariño que buscaban transmitir en cada producto.

Hoy, el puesto funciona frente al Banco Nacional de Fomento, sobre Independencia Nacional casi Estrella, en la Plaza de la Democracia. Desde las 5:30 de la mañana y hasta cerca de la 13:30, reciben a una clientela tan variada como fiel: oficinistas, estudiantes, conductores que pasan por la zona y vecinos del centro de Asunción.

Aunque las medialunas siguen siendo el sello de la casa y nunca faltan en el mostrador, el menú fue ampliándose con el tiempo. Actualmente ofrecen una amplia variedad de productos dulces y salados, además de trabajar con pedidos especiales para diferentes eventos.

Entre los favoritos del público sobresalen los churrasquitos mixtos, preparados con carne y pollo desmechado y servidos en pan caliente, una opción que se volvió especialmente popular entre quienes buscan un almuerzo rápido, abundante y económico. Los estudiantes que salen de los colegios cercanos son algunos de sus clientes más fieles, al igual que los trabajadores de las numerosas oficinas instaladas en el microcentro.

El crecimiento también transformó la vida de la pareja. En los primeros meses, Ever mantenía otro empleo y ayudaba a preparar los productos en sus horas libres. Sin embargo, la demanda fue aumentando hasta que decidió dedicarse por completo al emprendimiento, que hoy representa el ingreso principal de la familia.

Con el paso del tiempo, el pequeño proyecto dejó de ser únicamente una fuente de sustento para ellos. Actualmente, dos colaboradoras forman parte del equipo y participan diariamente en la elaboración de los productos.

Para Milagros, ese es uno de los logros que más la emociona. "Antes ni para comer teníamos y hoy tenemos dos señoras que trabajan con nosotros. Gracias a este emprendimiento también ellas dependen de nuestro trabajo", afirma.

Lo que nació con una inversión mínima y 100 medialunas vendidas en una feria hoy demuestra que, con constancia, trabajo artesanal y cercanía con los clientes, un pequeño emprendimiento puede convertirse en un clásico del centro de Asunción.

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