La propuesta surgió tras la visita del ministro Marco Riquelme y los viceministros Javier Viveros y Eduardo Gustale Gill a la planta de Zipline en Estados Unidos, una empresa pionera en sistemas de entrega aérea con drones autónomos. La misión, explicó el propio Gustale Gill en una entrevista con este medio, fue “conocer la tecnología y evaluar su aplicación en Paraguay” más allá de una simple demostración.
“Hay que entender que este tipo de iniciativas son todavía, de alguna manera, experimentales, especialmente para nuestro país”, remarcó el viceministro. “No es una llegada a gran escala, sino que se trata de poder probar, ver si tiene sentido en el negocio como tal y, por sobre todo, si puede escalar”.
Salud como punta de lanza: entregas urgentes y acceso remoto
Zipline ha concentrado gran parte de su trabajo histórico en logística médica en zonas remotas. Sus drones han sido utilizados en países como Ruanda y Ghana para entregar sangre, vacunas y otros insumos médicos urgentes a centros de salud alejados, lo que ha permitido reducir tiempos de entrega de horas a minutos y, en algunos casos, ha tenido un impacto directo en vidas salvadas gracias a la disponibilidad inmediata de suministros críticos.
Hoy, la compañía supera un millón de entregas comerciales autónomas y ha acumulado decenas de millones de millas de vuelo con sus aeronaves no tripuladas en varios continentes, incluyendo África, Estados Unidos, Japón y Reino Unido, consolidándose como uno de los principales operadores de logística aérea con drones del mundo.
Capacidad de carga y potencial logístico
La tecnología que se evalúa —que incluye plataformas como la denominada “Platform 2” de Zipline— está diseñada para entregas de cargas ligeras, típicamente en el rango de 3,5 a 4 kilos de peso, lo que la hace especialmente apta para insumos médicos, suministros de primera necesidad o productos de comercio electrónico livianos.
“El uso de drones no es solo el servicio de hacer entregas, sino todo lo que implica inteligencia artificial, cálculo de rutas, fabricación de componentes y sistemas complejos”, explicó Gustale, enfatizando que la logística con drones no sustituiría los métodos tradicionales, sino que puede complementarlos en rutas complicadas o menos accesibles.
Más allá de la medicina: aplicación en la agricultura y cadenas productivas
Aunque Zipline es más conocida por su impacto en el sector salud, los usos potenciales no se limitan a ello. En Ruanda, por ejemplo, se han utilizado drones para entregar vacunas veterinarias y otros insumos para la ganadería y la agricultura, demostrando que estas plataformas pueden adaptarse a sistemas productivos de distintas industrias.
En la visión del MIC y Rediex, este tipo de soluciones podrían mejorar la eficiencia operativa en zonas rurales, disminuir la necesidad de infraestructura terrestre costosa, acortar tiempos de entrega y ofrecer una alternativa interesante para el “último tramo” de la cadena logística, conocido como last mile delivery.
Mirada local: desafíos y expectativas
Gustale Gill insistió en la naturaleza exploratoria del proceso, poniendo énfasis en que no existe aún un cronograma definitivo ni compromisos de instalación de operaciones de Zipline en Paraguay, sino una voluntad de evaluar, aprender y explorar cómo esta tecnología puede integrarse de manera viable en el contexto nacional.
“Estamos acá para aprender… y, si bien nuestra idea no era solo el servicio de entrega, sino también comprender cómo se fabrican estos dispositivos, no veo nada que nos impida poder fabricar o reparar este tipo de drones en Paraguay”, afirmó, abriendo la puerta a una posible incorporación de capacidades técnicas locales en el futuro.
El impulso oficial, más allá de la tecnología en sí, busca posicionar a Paraguay como un actor innovador en logística y cadenas de suministro modernas, atraer inversiones tecnológicas y capacitar talento local en sistemas avanzados de distribución autónoma.
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